Pedofilia y ocultamiento en un colegio tradicional de la Argentina de
los 70. Un grupo de hombres que 30 años después rompe el silencio.
Cuando la historia se convirtió en noticia, la conmoción sacudió a la
misma sociedad que había silenciado los hechos durante décadas.
A principios de los 70 en el San Juan el Precursor, el más tradicional
de los colegios de San Isidro, Peter Malenchini, maestro de plástica
adorado por sus alumnos de primaria, había abusado de por lo menos nueve
de ellos, incluidos dos hermanos.
Treinta años después, aquellos chicos
decidieron contar su verdad y derrumbar el muro de hipocresía que una
sociedad conservadora había construido alrededor de su caso.
Este libro recupera la historia real de aquel oscuro secreto de
pedofilia y silencio. Con el rigor de la investigación periodística y la
tensión del mejor pulso narrativo, Nicolás Cassese reconstruye un relato
de intrigas con curas encubridores, el ominoso peso de la represión
sexual y la valiente batalla de un grupo de hombres para liberarse de
los fantasmas de su niñez.
“Dibujos que hablan”, se anima a trabajar un tema actual, el abuso como fenómeno social que en éstos últimos meses ha cobrado una mediatización que repercute en la intimidad de los niños y adolescentes.
El abuso sexual, que en general queda del lado de lo que se suele silenciar en la sociedad, esta vez puesto a la conversación y a la lectura a partir del libro.
Dibujos que hablan es un texto que valoriza la producción de los niños, a través de los gráficos, para poder fundamentar de hipótesis el acontecimiento sobre el abuso sexual y sus efectos subjetivos.
El objetivo del libro es claro, evitar la revictimización, es decir cuando un niño tiene que pasar por varias instancias, dispositivos, para poder verbalizar lo padecido, reactualizando en cada instancia el malestar.
Dibujos que hablan , transmite una valiosísima experiencia de tres peritos psicólogas comprometidas con su práctica desde hace muchos años, en base a un trabajo en equipo serio y de revisión constante. En interlocución con la comunidad de profesionales de la interdisciplina a partir de la presencia del libro, que nos invita a leer con detenimiento los resultados de una investigación de años.
Los dibujos son un recurso simbólico para tramitar lo traumático, una primera instancia en la que el niño habla del tema. Haciéndolo a través de los gráficos que se asocian a palabras, historias, argumentos, mostrándonos los vínculos que sostienen los niños con los demás, como un medio para dar cuenta de su malestar, para bordear la angustia propia de estos acontecimientos.
Dibujos que hablan es un libro dedicado a “ los niños quienes con sus inocentes trazos nos revelan el alma”, trazos simbólicos que darán lugar a lo nuevo, y a la vida, allí donde antes sólo había silencio y rechazo.

¿Cómo fue la educación formal de los que influyen y mandan en todo? ¿Es tan importante decidir qué tipo de educación recibirán nuestros hijos? ¿Serán los abanderados los líderes del futuro? Éstas son algunas de las preguntas fundamentales que se plantea la periodista Luciana Vázquez. Después del largo reinado del coeficiente intelectual y la excelencia académica, después de la hegemonía de la inteligencia emocional y de la inteligencia social de Daniel Goleman, después del desembarco del educando-a-los-niños-para-hacer-dinero de Robert Kiyosaki y ahora que la formación en valores parece ganar adeptos, La educación de los que influyen se pregunta dónde pusieron el foco aquellos que lograron el reconocimiento público. Treinta y cinco empresarios, intelectuales, economistas, políticos, hombres de la Iglesia y artistas responden sobre sus historias formativas y sobre la educación que planean para su hijos. Parece un libro de entrevistas pero es más bien un ensayo sobre la justicia y la virtud, sobre el destino y la vocación. La gran pregunta es: Vale la pena estudiar en la Argentina? Y las respuestas que encuentra Luciana Vázquez son tan paradójicas como inesperadas.