La banda de gitanos incluía todo un clan familiar que realizaba estafas de distinto tamaño en el interior de la provincia de Buenos Aires.


La policía bonaerense detuvo a un clan gitano familiar conocido como los “Gipsy Kings” (reyes gitanos), cuyos integrantes secuestraban, engañaban a la gente con pequeños robos y el famoso cuento del tío.

El dinero recaudado en esos pequeños fraudes era la financiación para la compra venta de autos de alta gama, con los que llevaban a cabo las operaciones más grandes.

Con la recaudación de los ilícitos mantenían una vida ostentosa de viajes, lujos y placeres e incluso tenían planeado ir todos al próximo mundial.

En total son 10 detenidos, acusados de formar parte de una asociación ilícita que tenía su base en la localidad bonaerense de Junín. Los operativos fueron realizados en Junín, Pergamino, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Neuquén.

Los líderes son dos personas de 61 y 62 años, en tanto que el resto de los integrantes tienen entre 20 y 55 años. Producto de más de 30 allanamientos, se incautaron 80 automóviles, 17 camiones, 12 camionetas 0 km, nueve motos, casi 80 millones de pesos en distintas monedas (pesos, euros, dólares y francos suizos).

MIRÁ EL SERÁ JUSTICIA SOBRE LOS GITANOS QUE RECLAMARON QUE LES DEVUELVAN SUS JOYAS