El audio, es una prueba con la que la defensa de Julieta Silva intenta demostrar que no tuvo intención de matar al deportista Genaro Fortunato.

Julieta Silva, la joven de 30 años, lleva 8 meses detenida, la mayor parte en prisión domiciliaria, acusada de pisar y matar con su auto a su novio rugbier, Genaro Fortunato, a la salida del boliche Mona, en San Rafael, Mendoza. Mientras se espera la elevación del caso a juicio oral, se conoció una de las pruebas con las que se intenta reconstruir los que sucedió la madrugada del 9 de septiembre de 2017.

Según consigna el diario Clarín, lo que trascendió es el llamado de Silva al 911 de emergencias de la Policía, realizado minutos después de haberlo pisado y que coincide con el relato de los testigos que vieron que la joven permaneció al lado de su auto y evitó acercarse al cuerpo de su novio que estaba sobre el asfalto. “No te lo puedo creer. Necesito una ambulancia…atropellé a alguien. No lo vi, no lo vi. Está muerto, por favor”, dice entre sollozos la novia del rugbier.

La mujer, fue imputada por el delito de “homicidio agravado por el vínculo“. Tenían una relación de 3 meses. Julieta aún se estaba separando de su marido, con el que tuvo dos hijos, cuando ocurrió el fatídico hecho. La familia del rugbier mendocino apoya la hipótesis de un crimen por celos en los testimonios de dos testigos que habrían visto una discusión en la salida del boliche.

La defensa de Julieta Silva apunta a que no tuvo intención y que fue un accidente. “No tenía los anteojos puestos”, dijo ante el juez mientras cumple prisión domiciliaria a la espera del juicio.

La fiscal a cargo de la investigación, Andrea Rossi , solicitó una prórroga de un mes para finalizar la etapa de investigación.