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Fake news: la joven holandesa no murió por eutanasia

En las últimas horas, se publicó la noticia de que la chica de 17 años que fue violada y agredida murió por dicho pedido, sin embargo, la familia afirmó que perdió la vida porque “dejó de comer”.

En las últimas horas, se dio a conocer la noticia de que una joven de 17 años en Holanda murió a causa de que se le practicara una eutanasia por pedido de la chica tras sufrir problemas psicológicos por agresiones y una violación que sufrió.

Esta información se replicó en medios españoles e internacionales, sin embargo, no hay pruebas de que haya sido así.

Noa Pothoven, la víctima, publicó en su perfil de Instagram que había “dejado de comer y beber por un tiempo” para poner fin a su vida (la publicación ya no está disponible), no que se le fuera aplicar la eutanasia. Aunque ese petitorio se realizó en diciembre de 2018 pero fue rechazada ya que era “demasiado joven”.

El ministro de Sanidad de los Países Bajos, Hugo de Jonge, reconoció que tras ponerse en contacto con la familia le confirmaron que “pese a las informaciones publicadas por medios internacionales, no ha habido eutanasia en este caso”. Además, el ministro aseguró que ha “pedido a los inspectores del servicio sanitario y de juventud que investiguen el caso”.

Por su parte, mediante un comunicado, la familia de la chica afirmó que Noa “eligió no comer ni beber más» y que «eso fue la causa de su muerte”.

La fundación Levenseindekliniek, a la que recurrió el año pasado para solicitar la eutanasia, explicó mediante un comunicado que, según los amigos de la joven, la joven “no murió por eutanasia” sino que “dejó de comer y beber”.

“Para poner fin a esta información errónea (especialmente en medios extranjeros) sobre su muerte, nos remitimos a la declaración hecha por los amigos de Noa esta tarde: Noa Pothoven no murió por eutanasia. Para acabar con su sufrimiento dejó de comer y beber”, agregó la fundación.

Noa Pothoven

En medio del mundo digital, las noticias “corren” cada vez más rápido todo tipo de información pero no todo es corroborado de que sea cierto y el principal problema se genera cuando “se viaraliza” esa información y si es mentira, comienza a generar estragos en la sociedad de cada país o inclusive del mundo.

Si bien fue falso que Noa haya fallecido por la aplicación de la eutanasia, este tema abrió el debate a la sociedad que incluso incorporó la opinión del Papa Francisco. “La eutanasia y el suicidio asistido son una derrota para todos. La respuesta que hemos de dar es no abandonar nunca a quien sufre, no rendirnos, sino cuidar y amar a las personas para devolverles la esperanza”, escibió en su cuenta de Twitter.

De acuerdo a un informe realizado por Claire Wardle, especialista en Comunicación y Periodismo, estableció siete categorías ordenadas según su grado de intención de engaño deliberado:

  1. Sátira o parodia: El objetivo no es el engaño, sino la sátira, pero la información tiene el potencial de inducir a error, dado que su formato es similar al de las noticias auténticas.
  2. Conexión falsa: Los titulares no resumen con exactitud el contenido de la nota periodística.
  3. Contenido engañoso: Uso engañoso de información para enmarcar un tema o una persona.
  4. Contexto falso: El contenido genuino se enmarca en un contexto falso.Nota 4 5. Contenido impostor: Las fuentes genuinas son suplantadas.
  5. Contenido manipulado: La información o imágenes genuinas son manipuladas.
  6. Contenido inventado: Contenido totalmente falso, creado con el objetivo de dañar o engañar

Con esta noticia y meses de las elecciones nacionales, en la Argentina, la reproducción y proliferación de piezas de desinformación vuelve a aparecer en el radar de los políticos, de los medios y, claro, en el mundo digital.

Un sondeo de opinión pública del mes de marzo de 2019 realizado por la consultora arrojó que el principal medio de acceso a la información de noticias de actualidad y noticas falsas sigue siendo la TV con el 45%, también es a través de la lectura de diarios (23%) y la escucha de radios (19%). También, Facebook (28%) y WhatsApp (23%) son las dos principales plataformas utilizadas para compartir noticias de actualidad.

El 61% de los entrevistados manifiesta chequear la veracidad de la información de actualidad que ve en portales de internet pero el 26% dicen no hacerlo. Enterados de la eventual falsedad de una información que circula, casi la mitad (48%) decide ignorarla. Un 28% avisa a sus contactos de la falsedad, un 12% bloquea a quien le envío la información y sólo un 3% decide denunciar la publicación.

Casi 1 de cada 4 entrevistados (23%) considera que esas noticias falsas o fake news provienen de los llamados trolls (usuarios agresivos que buscan romper los debates hasta generar espirales de silencio entre sus participantes). El 34% de los entrevistados manifiesta no chequear la veracidad de la información compartida por WhatsApp. Incluso, el 21% manifiesta haber compartido información de la que luego se enteró de su falsedad.

Las fake news son noticias falsas pero que aparentan ser verdaderas. Son aquellas que, en vez de cumplir con su objetivo de informar, desinforman. Si bien puede haberlas sobre cualquier tema, son de particular interés aquellas que circulan vinculadas a la política por su impacto en la toma de decisiones de la opinión pública sobre asuntos que afectan la vida pública; es decir, por su impacto en la cosa pública.

Volvé a ver Será Justicia sobre este tema y la opinión de los especialistas:

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