Antes de fin de mes, el Gobierno enviará al Congreso, el proyecto que elimina penas por abortar.

Seguirá el debate en el Parlamento. El próximo 21 de agosto el Poder Ejecutivo enviará al Senado el proyecto de reforma del Código Penal que, entre sus más de 500 artículos, propondrá que un juez podrá eximir de pena a la mujer que se practique un aborto. Tampoco será punible esta práctica en caso de un embarazo producto de un abuso sexual.

La mayoría de los legisladores tanto en la Cámara Baja como en la Cámara Alta, suscriben ambas premisas con lo cual es probable que se aprueben.

Ayer muchos hicieron autocrítica al decir que actuaron demasiado tarde. Pero habrá revancha: antes de fin de este mes el tema del aborto, esta vez bajo el andamiaje del nuevo Código Penal, se instalará una vez más en las comisiones del Senado. No habrá que esperar hasta marzo próximo -plazo que establece la Constitución nacional cuando los proyectos son rechazados- para retomar el debate.

Para la reforma del Código, la comisión de expertos aconsejó en los casos de aborto reemplazar en el caso de las mujeres la prisión por otro tipo de penas y el Gobierno a través del ministerio de Justicia conducido por Germán Garavano buscaría que directamente quede sin sanción en la redacción. De ese modo el aborto seguirá configurado como un delito, aunque no habría pena para la mujer (se mantendrá para médicos, cirujanos, farmacéuticos, como en el actual Código).