Las dispuso la Justicia Federal en lo Penal Económico argentina por el presunto desvío de donaciones hacia fines privados, denunciado por un ex empleado de la Fundación de la estrella del Barcelona.

Messi ya había sido condenado por la Justicia de ese país en junio del 2017 a 21 meses de prisión por haber defraudado al fisco en 4,1 millones de euros entre el 2007 y el 2009. Su padre, en tanto, fue sentenciado a 15 meses. Ninguno fue la cárcel porque carecían de antecedentes penales y la condena era inferior a 2 años.

El fiscal en lo Penal Económico Turano había resuelto el viernes último impulsar la investigación contra el jugador y su padre -junto a otras personas que hayan tenido manejo de dinero de la Fundación Leo Messi– por el presunto desvío de donaciones a la entidad benéfica hacia fines privados. Basó la imputación en el artículo 303 del Código Penal que castiga el lavado de activos, y el 304, que extiende la sanción a las personas jurídicas.

Ahora, el juez Meirovich hizo lugar a las medidas pedidas por el fiscal y busca avanzar en la trazabilidad del dinero. El objetivo es comprobar si existió el presunto desvío de fondos denunciado por un empleado de la Fundación, Federico Réttori, y recogido por la prensa española, según publica Infobae.