Daniel Lagostena, el único acusado, podría recibir hasta 25 años de prisión.


El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°9 de Lomas de Zamora dará a conocer este miércoles el veredicto del juicio por el crimen de Érica Soriano, mujer embarazada que desapareció en agosto de 2010 y de la que nunca se encontró el cuerpo.

Daniel Lagostena, su pareja en ese momento, podría recibir hasta 25 años de cárcel. El hecho no puede ser caratulado como “femicidio” en la Justicia porque la ley se aprobó dos años después del presunto homicidio.

Desde que empezó el debate, el 4 de junio, fueron escuchados unos 40 testigos. En tanto, Lagostena (que tiene 55 años) declaró que su relación con la víctima era “normal y buena”, aunque dijo no recordar por qué no llamó a su pareja al celular cuando ella abandonó intempestivamente la casa en la que convivían. El cuerpo de Érica Soriano todavía no aparece.

“No sé qué pasó con Érica y el bebé, no puedo ponerlos en una lista de enfermos o fallecidos”, sostuvo el acusado, que llegó a juicio detenido en forma preventiva desde el 1° de mayo del año pasado.

La última vez que Érica fue vista con vida fue a la salida de una consulta ginecológica en un sanatorio de la Ciudad de Buenos Aires, el 20 de agosto de 2010. Según las pericias, la mujer fue asesinada ese mismo día por la noche o en la jornada siguiente.

Según la fiscalía, el homicidio se produjo “en el interior de la casa situada en el pasaje Coronel Santiago 1433 de Lanús” y que allí “el imputado segó la vida e interrumpió -con pleno conocimiento de su existencia- el embarazo que por entonces gestaba su pareja mediante métodos todavía no determinados, en virtud de haber logrado el causante ocultar el cuerpo de la víctima”.

La principal hipótesis sobre el paradero del cuerpo es que fue cremado en una de las funerarias de la zona, una de las cuales pertenece a la familia Lagostena.