El encuentro era para evitar que el conflicto llegue a la central obrera, frente a los anuncios de Camioneros y las dos CTA para marchar el próximo jueves.

Se suspendió la reunión entre el Gobierno y la CGT. Iba a ser el segundo encuentro entre funcionarios y sindicalistas, en un intento del Ejecutivo para desactivar un paro general de la central obrera.

Los reclamos de CGT fueron cinco: una norma que evite los despidos y suspensiones en el sector público y privado por los próximos seis meses; la reapertura de paritarias cerradas sin limitaciones; la eliminación en la base de cálculo del impuesto a las ganancias del medio aguinaldo de julio; la devolución de los fondos correspondientes a los gastos de salud de las obras sociales sindicales; y que no se trate el proyecto de reforma laboral.

“Si no tenemos respuesta positiva, el consejo directivo por unanimidad quiere el paro, ya lo queríamos”, había advertido el sábado, Carlos Acuña, triunviro de la central obrera. La fecha de la probable medida de fuerza aún no se definió, pero según trascendidos sería el 28 de este mes..