Los diputados y senadores investigarán desde el Congreso lo que sucedió con el submarino perdido hace cuatro meses.


Este martes quedará constituida la Comisión Bicameral Especial Investigadora sobre la Desaparición, Búsqueda y Operaciones de Rescate del Submarino ARA San Juan.La primera reunión será hoy a las 15:30 en el Salón de las Provincias del Senado, donde se dará curso al pedido de los familiares de los 44 tripulantes del navío.

La comisión tendrá como objetivo analizar, evaluar y esclarecer las causas y circunstancias del siniestro de la embarcación, el desarrollo de las acciones desplegadas por el Estado argentino para su hallazgo y el desempeño de la cooperación internacional recibida para su localización y rescate.

El presidente del Bloque Justicialista del Senado, Miguel Ángel Pichetto, adelantó que propondrán al senador fueguino José Ojeda como el presidente de la comisión.

El cuerpo estará integrado por seis diputados y seis senadores nacionales, designados por los presidentes de cada cámara. Ese cuerpo designará a un cuerpo de especialistas ad honorem, quienes podrán ser “militares retirados de la Armada Argentina con grado no inferior a contraalmirante, y/o civiles con reconocida trayectoria y experticia en materia de defensa nacional”.

 

El informe confidencial fue presentado por el Jefe de Gabinete Marcos Peña, durante su exposición en la Cámara de Diputados.

Marcos Peña respondió a la pregunta 456 del informe 108, que envió a la Cámara de Diputados esta semana, que el objetivo primario del ARA San Juan «era la localización, identificación, registro fotográfico/fílmico de buques frigoríficos, logísticos, petroleros, buques de investigación de otras banderas, etc., que se encontraran realizando alijo con un buque pesquero».

El coordinador de ministros añadió: «Como objetivos materiales secundarios de esta actividad se establecieron buques y aeronaves que operan desde las Islas Malvinas. Ello con el propósito de verificar el cumplimento de los convenios suscriptos por ambos países, en cuanto a la obligación de informar los movimientos de unidades en zonas particulares».

En su respuesta, el Jefe de Gabinete, adjuntó la Orden de Operaciones (OP) COFS N° 04/17 «C» que detalla la misión completa del ARA San Juan.

Según publicó el diario La Nación, en ese informe de 8 páginas fechado octubre de 2017, al final de la última foja aparece una enmienda manuscrita que lleva la firma del Capitán de Fragata, Hugo Miguel Correa, Jefe de Operaciones y Guerra Acústica del Comando de la Fuerza de Submarinos de la Armada.

Allí modificaba una de las cinco Áreas de Operaciones del ARA San Juan y que bautizaron como Alejandra, las otras cuatro zonas se llamaban: Alessia, Esperanza, Milagros y Juliana.

Según la agencia NA, si se busca en un mapa una de las dos coordenadas manuscritas, 52° 00 S 57° 57 W, el lugar indicado para que opere el submarino es la costa de la isla Soledad, en Malvinas, cerca de Puerto Argentino. Cuando se ingresa la otra: 52° 20 S 57° 57 W, la ubicación del ARA San Juan es a unos 30 kilómetros, siempre en las cercanías de las Islas Malvinas.

Marta Yañez habló con los familiares de los tripulantes para tranquilizarlos sobre el rumbo de la investigación.


La jueza federal de Caleta Olivia, Marta Yañez, aseguró que la causa por la desaparición del ARA San Juan «no está dormida» y le pidió tranquilidad a los familiares de los 44 tripulantes.

A cuatro meses de la última comunicación con tierra, Yañez aseveró ante los familiares que no responde «ni a la Armada ni al Presidente».

Uno de los inconvenientes es que el juzgado tiene todas las comunicaciones del ARA San Juan con la base naval, pero las mismas están cifradas. «Acá van a venir todos los que tienen que descifrar», sostuvo la jueza.

En los últimos días, la magistrada citó a declarar a siete submarinistas, dos ex comandantes y un contraalmirante de la Armada para determinar el estado general de la nave antes de perderse en aguas argentinas.

La ronda de testimoniales comenzará el lunes próximo con la declaración del contraalmirante Osvaldo Vernazza, quien deberá aclarar si la embarcación intentó establecer contacto luego de la explosión detectada a las 10:31 del 15 de noviembre.

La anotación de cuatro comunicaciones fallidas y presuntamente mal anotadas, despertó la sospecha de los familiares de los tripulantes. Ellos habían pedido la declaración del suboficial Rubén Espínola, supervisor de comunicaciones de la Base Naval Mar del Plata, y su par de Puerto Belgrano, Valeria Noemí Carranza, pero la jueza optó por Vernazza.

Por otra parte, entre el 22 y el 26 de marzo declararán los siete submarinistas que no formaron parte del último viaje del ARA San Juan. Deberán responder las preguntas de Yañez sobre el estado general de la nave y si había sufrido fallas graves durante viajes anteriores.

Para la primera semana de abril, la jueza citó a los ex comandantes del ARA San Juan, a los capitanes de navío Ernesto Blanco y Eduardo Yrigoyen, quienes también deberán aportar datos sobre el mantenimientos y las capacidades operativas de la nave.

Se trata de siete submarinistas, dos excomandantes y un contraalmirante.


La jueza de Caleta Olivia, Marta Yañez, citó a declarar a siete submarinistas, dos ex comandantes y un contraalmirante de la Armada para determinar el estado general de la nave antes de perderse en aguas argentinas.

La ronda de testimoniales comenzará el lunes próximo con la declaración del contraalmirante Osvaldo Vernazza, quien deberá aclarar si la embarcación intentó establecer contacto luego de la explosión detectada a las 10:31 del 15 de noviembre.

La anotación de cuatro comunicaciones fallidas y presuntamente mal anotadas, despertó la sospecha de los familiares de los tripulantes. Ellos habían pedido la declaración del suboficial Rubén Espínola, supervisor de comunicaciones de la Base Naval Mar del Plata, y su par de Puerto Belgrano, Valeria Noemí Carranza, pero la jueza optó por Vernazza.

Por otra parte, entre el 22 y el 26 de marzo declararán los siete submarinistas que no formaron parte del último viaje del ARA San Juan. Deberán responder las preguntas de Yañez sobre el estado general de la nave y si había sufrido fallas graves durante viajes anteriores.

Para la primera semana de abril, la jueza citó a los excomandantes del ARA San Juan, a los capitanes de navío Ernesto Blanco y Eduardo Yrigoyen, quienes también deberán aportar datos sobre el mantenimientos y las capacidades operativas de la nave.

 

Apenas 12 familias de los tripulantes del submarino contrataron un seguro diferencial. Polémica entre los damnificados.


Los familiares de las víctimas del desaparecido submarino ARA San Juan aún no alzaron la voz por el escaso resarcimiento económico, pero por lo bajo se quejan de la actitud del Gobierno y de la Armada.

Según un relevamiento realizado por La Nación, 32 de las 44 familias cobrarán el seguro básico contratado por la Armada de apenas $48.130. La suma corresponde a $3800 de seguro de sepelio y $44.330 del seguro social obligatorio.

Las otras 12 familias habían contrato un servicio de Seguro de Vida Colectivo Voluntario, que estipula resarcimientos de entre $603.180 y $822.230.

“Es una vergüenza ese seguro. Se lo dejé a mis suegros, lo necesitan más que yo, porque tengo mucho trabajo. No me quejo del Gobierno, sino de la Armada. Estoy haciendo todos los trámites para accionar como querellante”, disparó Itatí Leguizamón, esposa de Oscar Suárez, sonarista santafesino y cabo primero.

Desde el Ministerio de Defensa se analiza dar una compensación a los familiares por única vez, dependiendo de la jerarquía y los años de servicio del fallecido.

La medida fue consensuada en la reunión que el presidente Mauricio Macri tuvo con los familiares de los tripulantes.


El Ministerio de Defensa lanzó una recompensa de $98 millones para hallar el submarino ARA San Juan, que lleva perdido casi tres meses luego de haber perdido contacto el 15 de noviembre último.

La resolución 131 E/2018 del ministerio que comanda Oscar Aguad especificó que la suma está «destinada a aquellas personas quienes, brinden información y datos útiles que permitan dar con el paradero y la ubicación precisa».

«Dado que el suceso referido posee una gravedad inusitada en nuestro país y que, en rigor, merece los máximos esfuerzos por parte del Estado Nacional resulta menester, además, generar los incentivos adecuados para que la búsqueda realizada por el material naval de la Armada Argentina sea complementado con la participación de empresas del sector privado», se señala en el texto.

«El pago de la gratificación será realizado en este Ministerio o en el lugar que designe el representante de esta Cartera de Estado previo informe del representante de la autoridad interviniente sobre el mérito de la información aportada», aclaró el texto.

La recompensa fue prometida por el presidente Mauricio Macri durante la reunión que mantuvo con familiares de los tripulantes del submarino. En aquel momento no se discutió una suma, pero la fijada superó lo solicitado por los familiares.

Son poco menos de 5 millones de dólares a cambio del jueves, una cifra superior a la que habían pedido los familiares.


El ministro de Defensa, Oscar Aguad, firmó este jueves la resolución que habilita el pago de $98.000.000 como recompensa para quien encuentre el submarino ARA San Juan desaparecido desde el 15 de noviembre pasado, una cifra que superó a la exigida por los familiares de los tripulantes del buque ya que  con la cotización del dólar se traduce en USD 4.846.686,45.

En un encuentro entre el presidente Mauricio Macri y los parientes de los 44 submarinistas perdidos que llegaron desde distintos puntos del país hasta la Casa Rosada, Macri les garantizó a los familiares que seguirán los operativos y anticipó que se destinarían más de 4 millones de dólares de recompensa para la búsqueda internacional.

Luego de esa reunión, los familiares dialogaron con la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, para tratar el tema de las becas que el Gobierno se había comprometido a entregarle a los hijos de los tripulantes tras otro encuentro con Aguad días atrás.

En esa oportunidad, la promesa fue  que «se otorguen becas a hijos de los submarinistas a lo largo de sus estudios, incluidos bebés y niños de menos de 3 años, como así también hijos con capacidades diferentes». Además, a los parientes que no pudieron ingresar a la reunión con el mandatario, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, les anticipó que la Prefectura se «incorporaría» a la búsqueda.

En diálogo con la prensa, Aguad afirmó: «Fue una reunión muy constructiva. Son situaciones desde lo emocional complejas. El Presidente les hizo llegar su expresión de dolor y la firme intención de seguir buscando el submarino. El compromiso de seguir buscando con la mejor tecnología».

El encuentro comenzará a las 14 y será en Casa Rosada.


El presidente Mauricio Macri recibirá este martes a las 14 en Casa Rosada por primera vez a familia de los tripulantes del submarino ARA San Juan. El único contacto del mandatario había sido el 20 de noviembre en la base naval de Mar del Plata, en los primeros días de búsqueda.

Los familiares llegarán desde Mar del Plata, Mendoza y Punta Alta, más algunos que residen en Ciudad de Buenos Aires. Le entregarán un petitorio en el que exigen que se amplíe el área de búsqueda y el presupuesto destinado a dicha tarea.

El encuentro había sido pedido en varias oportunidades por los familiares de los integrantes del submarino que tuvo su último contacto con tierra el 15 de noviembre.

«Vamos a entregar al presidente un petitorio que vamos a leer en la reunión con nuestros pedidos principales, y después cada familiar planteará las cuestiones que crea necesarias», explicó a Télam Marcela Moyano, esposo del maquinista Hernán Rodríguez.

«A nuestro entender, la estrategia de la Armada está errada, y el presidente, como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas puede hacer que la búsqueda sea más efectiva», agregó Luis Tagliapietra, padre de otra de las victimas.

 

Los errores habrían sido subsanados antes del viaje trágico pero algunos inconvenientes se repitieron antes de la última comunicación con tierra.


El comandante del ARA San Juan, capitán de fragata Pedro Martín Fernández, había detectado una serie de fallas en varios sistemas del submarino ARA San Juan durante unas pruebas realizadas cuatro meses antes del viaje que terminó con la desaparición de la embarcación.

El viaje desde la base naval en Mar del Plata evidenció que funcionaba un solo periscopio, que existía un «ruido permanente en la línea de eje» y que fallaba el sistema de propulsión. Durante una maniobra de snorkel ingresó agua de mar al ventilador de batería en el sector de proa, un problema advertido el 15 de noviembre, último día de contacto del ARA San Juan con la base.

Todas las anomalías fueron comunicadas por Fernández al capitán de navío Claudio Javier Villamide, quien en un informe sostuvo que las fallas fueron subsanadas. Villamide añadió que el propio capitán del submarino había ratificado que el buque estaba habilitado y en condiciones de navegar, al presentar el Índice de Calificación de Estado de Material (ICEM).

La información, citada por el diario La Nación, ya se encuentra en manos de la Justicia en la causa que investiga las razones de la desaparición del submarino.

Estuvo seis horas ante la jueza Marta Yañez. El contenido de la declaración es confidencial.


El vocero de la Armada, Enrique Balbi, declaró este jueves ante la jueza federal de Caleta Olivia, Marta Yañez, por la desaparición del submarino ARA San Juan.

«Vine aquí para aportar todo lo que sé para dilucidar qué pasó. Nunca oculté nada de lo que pasaba. Me manejaba con prudencia cuando la información era sensible por la presencia de familiares de los tripulantes», declaró Balbi ante los medios a la salida del juzgado.

El ex jefe del ARA Santa Cruz y tripulante de otros submarinos, señaló: «Nosotros siempre investigamos todo. Todas las pistas. La balsa, la bengala, la explosión. El objetivo de búsqueda siempre se cumplió ante cualquier pista».

El submarino desapareció el 15 de noviembre pasado cuando la Armada detectó a las 10:31 un evento anómalo, corto y no nuclear. Según investigadores estadounidenses el submarino explotó producto de una falla interna.