El incremento comienza a regir a partir de hoy. La medida apunta a “amortiguar el impacto en los precios de las recientes variaciones del tipo de cambio y de precios del crudo”.

A 33 días del anuncio del Gobierno de congelar el precio de los combustibles en un plazo de 90, desde la Secretaría de Energía oficializaron, mediante la publicación en el Boletín Oficial, el incremento del 4%.

La medida que empezó a regir hoy, apunta a “amortiguar el impacto en los precios de las recientes variaciones del tipo de cambio y de precios del crudo”.

“Establecer que durante la vigencia del decreto 601 del 30 de agosto de 2019 los precios de naftas y gasoil en todas sus calidades, comercializados por las empresas refinadoras y/o los expendedores mayoristas y/o minoristas, que tengan como destino final el abastecimiento de combustibles por pico de surtidor en bocas de expendio podrán incrementarse en hasta 4% respecto de los precios vigentes al 9 de agosto de 2019”, señaló el texto oficial.

Además, el Gobierno dispuso que durante la vigencia del decreto 601/2019, las entregas de petróleo crudo efectuadas en el mercado local deberán ser facturadas y pagadas al precio convenido entre las empresas productoras y refinadoras al día 9 de agosto de 2019, aplicando un tipo de cambio de referencia de 49,30 pesos, equivalente a un 5,58% de incremento sobre el valor de referencia vigente, y un precio de referencia BRENT de 59 dólares por barril.

Desde Energía justificaron esta decisión al considerar que “los recientes acontecimientos sucedidos en el mercado internacional de petróleo, conllevan a una situación imprevista y significativa de incremento de precios de referencia internacionales que podrían impactar en la producción y el desarrollo de los hidrocarburos en nuestro país”.

Con el aumento, las naftas premium cuestan, en Capital Federal y alrededores, $53 por litro; la súper, entre 45 y 46 pesos y el gasoil premium a casi $50.

El decreto de congelamiento del precio de los combustible tiene vigencia hasta el 13 de noviembre y, según estimaciones de mercado, los precios de las naftas habían quedado atrasados 40%, mientras que para el Gobierno estaban un 25% abajo de su valor de mercado.

La medida fue comunicada en el Boletín Oficial mediante la resolución 521/2019.

 

Mediante la Resolución 521/2019, publicada en el Boletín Oficial, el Gobierno confirmó que el aumento de la tarifa de gas que, según el cronograma tarifario establecido debían aplicarse en octubre, se postergará hasta enero de 2020.

El primer aumento había sido del orden del 29% y en forma escalonada en el mes de marzo. Por la aplicación de una tarifa plana para los hogares entre junio y septiembre, ese aumento fue absorbido por el Estado (se iba a trasladar a octubre, pero se postergará a enero).

En la norma que lleva la firma del secretario de Energía, Gustavo Lopetegui, se justificó la postergación al sostener: “En caso de emitirse los correspondientes cuadros tarifarios a partir de octubre del corriente año, en las actuales circunstancias macroeconómicas, podrían generarse efectos adversos en materia de reactivación del consumo y de la actividad económica en general”.

Y agrega: “Ello hace aconsejable el diferimiento, para el 1° de enero de 2020, del ajuste semestral de los márgenes de transporte y distribución que comprenderá las variaciones operadas desde el 1º de octubre de 2019 hasta la emisión de los respectivos cuadros tarifarios”.

Por ello, la compensación del diferimiento de los ajustes tarifarios previstos se hará a través de una readecuación del plan de inversiones de las licenciatarias de transporte y distribución de gas.

Esas entidades fueron convocadas a presentar ante el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) en los próximos treinta días la readecuación de “las inversiones obligatorias a su cargo”, que no podrá “afectar en modo alguno el cumplimiento de sus obligaciones frente a los usuarios” en términos de “la seguridad y continuidad de la prestación del servicio”.

De igual modo, queda por debajo de la inflación. Con la actualización, en el año aumentarán 51%, mientras que la proyección inflacionaria va entre 49% y 55%.

 

Los haberes que cobrarán en septiembre los jubilados, pensionados y demás beneficiarios de la Seguridad Social (excepto la AUH) tendrán un aumento del 12,2%. En diciembre habrá un incremento del 8,71%, número muy por debajo de la inflación que se espera para los próximos meses.

Con el aumento del 11,83% de marzo, el 10,74% de junio, el 12,22% de septiembre y el 8,71% de diciembre a febrero de 2020, el incremento acumulado sumará 51,03%. Por otro lado, las consultoras privadas estiman para 2019 una inflación de entre 50% y 55% (Ecolatina 50%, ACM 53% y LCG 55%), y la Anses del 49,2%.

De ese modo, salvo alguna compensación por el salto inflacionario de estos días, los haberes previsionales acumularán una pérdida estimada de casi el 19%.

Con excepción de 2017, en los últimos cuatro años las jubilaciones y demás prestaciones aumentaron menos que la inflación. En 2016, con una inflación del 40,7%, los haberes subieron el 31,7%. En 2017, la movilidad fue del 28,5% contra una inflación del 24,8%. En 2018, la suba de los precios fue del 47,6%, y los haberes aumentaron el 28,5%.

Los beneficiaros de la AUH, por su parte, recibirán en diciembre un aumento menor porque en marzo se les adelantaron los incrementos de todo el año, con una suba del 46%. En este caso, deberían completar la diferencia.

Este nuevo dato del 8,71% –que se conoce con 4 meses de anticipación a su efectivización– surge tras la difusión oficial de la evolución de los salarios formales entre abril y junio (6,95%), según el índice Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE).

 

El incremento será del 17,5% en tres tramos: julio, agosto y septiembre. El último incremento fue en mayo, del 7,5%.

 

El Gobierno autorizó un nuevo incremento en las prepagas que se transforma en un nuevo golpe al bolsillo. Las cuotas aumentarán 17,5 % entre julio y septiembre, de manera escalonada. Así consta en la resolución 872/2019 de la Secretaría de Salud publicada en el Boletín Oficial.

Según lo firmado por el secretario de Salud Adolfo Rubinstein, las compañías de medicina prepaga podrán subir las cuotas a sus afiliados un 5,5% a partir del 1 de julio; otro 6% a partir del 1 de agosto y un 6% adicional desde el 1 de septiembre.

La Superintendencia de Servicios de Salud justificó la autorización para el nuevo aumento por “el incremento de costos del sector”.

Con los aumentos, las cuotas de la medicina privada registrarán un aumento acumulado del 32,6% en septiembre.

Además, de este golpe ala bolsillo, a partir del próximo mes aumentarán la tarifa de los taxis y la VTV obligatoria.

 

Mayo arrancó con más golpe al bolsillo de los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires ya que desde el sábado sufrieron el aumento de la hora de los parquímetros. Y a partir de junio lidiarán con otro incremento, cuando se autorice la nueva tarifa del acarreo de vehículos mal estacionados.

El Gobierno porteño autorizó el incremento en los servicios que van del 20% al 40% y que algunos ya fueron puestos en vigencia como el caso de las fichas para el uso de parquímetros, que pasó de $10 a $13 por hora.

En el Decreto 160/19 publicado en el Boletín Oficial de la Ciudad, se advirtió que el incremento del valor en las playas de estacionamiento privadas, producido por el aumento de costos “ha hecho que la tarifa del estacionamiento medido en la vía pública se encuentre, relativamente, cada vez más baja, generando un comportamiento de estacionamiento muy cercano a lo que se denominaría libre”.

Además, el texto oficial explica que “resulta necesario determinar una razonable recomposición de la tarifa a los fines de restablecer la viabilidad y la calidad en la prestación del servicio”.

El aumento del estacionamiento medido afecta a quienes dejan sus vehículos en los barrios porteños de Retiro, Recoleta, San Telmo y el resto de las cuadras con máquinas tickeadoras.

Si bien la cantidad de zonas medidas irán en aumento, desde el Gobierno dejaron en claro que aproximadamente 78% de los lugares para estacionar continuará siendo gratuito, mientras que alrededor de 22% será pago.

Otros aumentos en la Ciudad

El gobierno porteño también confirmó que la Verificación Técnica Vehicular obligatoria (VTV) y la tarifa de los taxis tendrán un incremento a fines del próximo mes.

Según el Decreto 158/19, en junio la tarifa de la VTV pasará de $1.144 a $1.363 en el caso de los vehículos, y de $430 a $512 para las motocicletas.

El aumento se definirá en una audiencia pública el próximo 10 de junio a las 12:30, en la Sede Comunal 1, en Humberto Primo 250.

Tarifa de los taxis

Al día siguiente y en el mismo lugar, se tratará el incremento en los taxis. El gobierno porteño quiere llevar la ficha diurna de 3,85 pesos a 4,58 pesos, y la nocturna de 4,62 pesos a 5,49 pesos.

De acuerdo con el Decreto 159/19, se propondrá aumentar la bajada de bandera (el costo de 10 fichas) de 38,50 pesos a 45,80 pesos durante el día y a 54,90 pesos a la noche (entre las 22 y las 6 de la mañana).

Se elevará a $900 la ayuda en concepto de harinas, premezclas u otros alimentos libres de gluten.

 

Las obras sociales y prepagas deberán aumentar el monto de cobertura que brindan a cada persona con celiaquía en concepto de harinas, premezclas u otros alimentos industrializados que requieren ser certificados en su condición de libres de gluten, según se publicó este lunes en el Boletín Oficial.

Será de $900,09 por mes -la cifra anterior era de $479,26-, conforme a lo dispuesto por el Decreto Nº 528/11 y su modificatorio, mientras que el importe deberá actualizarse periódicamente.

En febrero de 2018, la Secretaría de Gobierno de Salud solicitó al INDEC la realización del cálculo de valorización de una canasta básica alimentaria (CBA) para celíacos, que reemplace algunos productos de la CBA habitual por productos libres de gluten.

Se estima que alrededor de 400 mil personas pueden ser celíacas y cada vez son más quienes llegan al diagnóstico.

La Ley N° 26.588 había declarado de interés nacional la atención médica, la investigación clínica y epidemiológica, la capacitación profesional en la detección temprana, diagnóstico y tratamiento de la enfermedad celíaca, su difusión y el acceso a los alimentos libres de gluten.

La celiaquía es la intolerancia permanente al gluten, conjunto de proteínas presentes en el trigo, avena, cebada y centeno (TACC) y productos derivados de esos cuatro cereales.