Un pasajero increpó a la diputada cuando la funcionaria volvía de Córdoba en medio de las polémicas declaraciones sobre la muerte de De La Sota.

 

La diputada nacional Elisa Carrió fue increpada en el vuelo que la traía desde Córdoba hacia Buenos Aires para participar de la sesión en la Cámara Baja, horas después de ser blanco de las críticas tras asegurar que “gracias a Dios se murió De La Sota“.

Sin embargo, la pregunta que le hicieron era sobre otra polémica de la legisladora: “¿Dónde están los dólares a 23 pesos que nos prometió?”, fue la consulta de un pasajero a Carrió, en referencia al pronóstico dio en mayo del año pasado, cuando el billete había comenzado su precipitado ascenso.

“Fue por la mafia de los laboratorios, ya está denunciado”, fue la respuesta de la cofundadora de Cambiemos, ya visiblemente tensa ante el inesperado reclamo. “¿Su amigo D’Alessio no sabrá nada?”, redobló la apuesta el hombre, que en todo momento filmó el intercambio. “Mi amigo no es D’Alessio”, fue lo último que se le oye decir a Carrió.

En octubre de 1997 la aeronave se estrelló en Fray Bemtos, Uruguay y causó la muerte de 74 personas.

 

Treinta y cinco funcionarios vinculados al sistema de aviación civil enfrentarán las preguntas de la justicia por el delito de estrago doloso, en relación al accidente del vuelo 2553 de Austral que se estrelló en Fray Bentos, Uruguay, en octubre de 1997 y causó 74 muertes. La instancia oral llega más de veinte años después de la primera investigación judicial, a cargo del entonces juez federal de primera instancia, Jorge Ballestero.

Según consigna Télam, para la instrucción del juicio, el juez tomó un informe en base a las pericias de la Junta de Investigación de Accidentes de Uruguay. Ese texto señaló que “equivocaciones en la toma de decisiones de la tripulación llevaron a la aeronave a volar fuera de sus límites, perdiendo velocidad en medio de una furiosa tormenta, con dificultades de comunicación con (el aeropuerto internacional de) Ezeiza y sin haberse percatado de que estaba ya en territorio uruguayo”.

La Justicia investigó entonces la participación de funcionarios de la Dirección Nacional de Aeronavegabilidad, un organismo bajo el control de la Fuerza Aérea, y también de los responsables del vuelo de la empresa Austral.

En 2004, Ballestero sobreseyó a todos los imputados por falta de mérito pero la medida fue apelada y la Sala I de la Cámara Federal revocó la decisión y ordenó al mismo juez reabrir la investigación y dos años más tarde procesó a los mismos que había sobreseído al considerar que estaba probado el “estrago doloso”, ya que los funcionarios y técnicos estaban al tanto de los déficits de instrumental de la aeronave y aún así consintieron que volara.

En 2013 la causa quedó radicada en el Tribunal Oral Federal 5, que hoy comenzará la primera audiencia del juicio a los involucrados directos en una de los mayores accidentes aéreos de la aviación civil argentina.