Contaban con dos bares para pactar encuentros y en uno hasta había una persona “fija” para hacer entregas. También se hacía “delivery”.

 

 

En la zona oeste del Conurbano, la Policía de la provincia logró desbaratar una organización delictiva, que comercializaba LSD con el símbolo de la cruz esvástica, marihuana y cocaína.

De acuerdo a la pesquisa, el jefe de la banda era un sujeto de 37 años conocido como “Pancho”, quien usaba a parte de su familia (padre, novia y cuñado) para realizar la venta “al menudeo” de estupefacientes.

También contaba con un “chófer” para trasladarse en auto y contaba con dos bares, llamados “Rey de Copa” y “Vélez” para pactar los encuentros con clientes y comercializar la droga e incluso en uno de ellos había una persona “fija” para hacer este tipo de tareas. Además de los comercios se allanaron dos fincas donde se guardaba los estupefacientes.

“Más allá del uso de estos lugares también hacían entrega a domicilio de la droga”, dijo uno de los investigadores, quien agregó que “esta banda actuaba en San Justo, Ciudad Evita e Isidro Casanova más algunas zonas de Morón”.

La investigación, que se incluyó más de 1500 horas de escuchas, seguimientos, filmaciones y tareas cubiertas, se inició hace siete meses a raíz de una denuncia a un 0800, una línea gratuita para denunciar casos de narcotráfico.

De las 15 personas que fueron detenidas, se encontraban dos mujeres. “Está toda la banda desarticulada con su jefe y ramificaciones hacia abajo”, indicó otro de los jefes policiales que intervino en la pesquisa.

De acuerdo a la requisa final, los uniformados encontraron casi 14 kilos de marihuana (en 15 ladrillos compactos), dosis de cocaína, 50 pastillas de éxtasis y casi siete mil microdosis de LSD distribuidas en planchuelas que tenían como figura identificativa cruces esvásticas.

También se secuestraron dos autos, tres armas de fuego (una pistola calibre 22 y dos escopetas calibre 20) y una suma importante de dinero en efectivo tanto en pesos como en dólares.

Cristian Espinoza tenía la droga repartida en el estómago y los genitales.

 

El cantante del grupo de cumbia Yerba Brava y ex vocalista de la banda “Guachín”, Cristian Espinoza, fue detenido en el aeropuerto internacional de Ezeiza con casi un kilo de cocaína repartida en el estómago y los genitales.

Espinoza fue apresado por personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) en esa terminal aérea cuando intentaba abordar un vuelo de una aerolínea nacional con rumbo a la Patagonia. Los controles determinaron que llevaba 850 gramos de cocaína repartida en sus genitales y en el estómago.

En ese sentido, del total de la droga, 300 gramos fueron hallados en su ropa interior y el resto en su aparato digestivo, según informó el portal Infobae. Espinoza fue acusado de tráfico de drogas, con una causa radicada en el Juzgado Federal número 9, a cargo de Luis Rodríguez, e instruida por la Fiscalía número 1 de Jorge Di Lello.

En ese aspecto, al vocalista primero le hicieron un lavaje de estómago en el hospital Fernández y luego, quedó detenido en el penal de Ezeiza, donde continua alojado. Espinoza empleó para trasladar la droga el mismo método que utilizan las denominadas “mulas”, un rol reservado para personas vulnerables, explotadas a merced de un traficante.

El hecho llamó la atención de los investigadores porque se trata de un cantante cuyo grupo musical es muy reconocido en la Argentina, con contrataciones y shows en todo el país.

Tras ser apresado Espinoza, el juez Rodríguez ordenó un allanamiento en la Villa La Cava, ubicada en la localidad bonaerense de Béccar, partido de San Isidro, de donde es oriundo el cantante de Yerba Brava. Sin embargo, el procedimiento arrojó resultados negativos en cuanto al hallazgo de drogas, mientras la causa continúa bajo secreto de sumario.

Para el abogado de la familia el diagnóstico es el de una mujer de 70 años. Además, pedirán la exhumación del cadáver.

 

La pericia toxicológica del cuerpo de Natacha Jaitt determinó que la modelo tenía cocaína y alcohol en su cuerpo.

Según el informe, la modelo tenía “restos moleculares compatibles con cocaína y benzoilecgonina (el principal metabolito de la cocaína)” en el contenido gástrico y las muestras de orina y sangre. Además, detectaron “alcoholemia de 0,7”. Los resultados de narinas y fosas nasales también dieron positivo para esa misma droga. Las pericias ya habían determinado que la mayoría de los presentes en la escena de la muerte habían consumido esta sustancia.

Alejandro Cipolla, abogado de la familia de Natacha, aseguró que pedirá la exhumación del cuerpo. “Se hizo todo mal. Tanto la pericia como la autopsia. En el informe no figuran los gramos de cocaína. Nosotros queremos saber si, por ejemplo, le dieron de tomar algo que contenía esta droga, para eso nos faltan precisiones sobre las cantidades que se halló en su estómago”, aseguró en diálogo con Clarín y detalló que “tampoco se siguió el protocolo de extracción de pelo, con una muestra de cabello se pueden encontrar venenos o tóxicos que no quedan en sangre, orina ni vísceras”.

Al mismo tiempo, señaló que “esos resultados parecen los de una señora de 70 años. Nada de eso coincide con los estudios que Natacha se había hecho dos meses antes de su muerte. Hay algo que no cierra, incluso con todo eso a un mes de su fallecimiento seguimos sin saber las causas de su muerte”.

Natacha fue hallada sin vida el 23 de febrero pasado en un salón de fiestas de Benavídez, donde había ido a una reunión de negocios.