Hugo Martínez pide justicia para que el conductor que tenía tres veces más de la cantidad de alcohol permitido quede preso.

 

En la noche del 2 de septiembre de 2016, Valeria, embarazada de 32 semanas conducía su Peugeot 207 Compact desde General Arenales hacia Arribeños. Había ido a pasar el día con su hermana y regresaba a casa acompañaba Clara, su pequeña hija de 2 años.

Ambas llevaban puestos sus cinturones de seguridad, pero una camioneta Ford F100 que circulaba por la mano contraria se cruzó intempestivamente de carril y las embistió. El impacto fue a la altura de la puerta delantera derecha del Peugeot.

La mujer de 34 años y sus hijas murieron en el acto. Abel Lucero, el conductor de la camioneta de 53 años tenía más de tres veces por encima del máximo permitido. “Se le tomaron tres muestras al conductor Abel Lucero. Los peritajes constataron que tenía 1,6 gramos de alcohol en sangre”, contó Hugo Martínez el hombre que perdió a su esposa y dos hijas en el accidente.

Tras casi tres años, finalmente este martes empezará el juicio oral contra el acusado en los tribunales de Junín, y Martínez estará muy acompañado por sus allegados, amigos y vecinos de la ciudad bonaerense de Arribeños para pedir “justicia por ellas”.

Por su parte, el acusado llega al juicio en libertad, luego de que la Justicia hiciera lugar al pedido del abogado defensor y considerara a Lucero autor de homicidio simple con dolo eventual. La fiscal Vanina Lizaso, en cambio, había requerido que se lo imputara por homicidio simple.