Así lo reveló el informe toxicológico. Todos habían dicho que bebieron y fumaron marihuana, por lo que dudan de su resultado. 

 

Finalmente, los estudios toxicológicos realizados a los cinco imputados del abuso sexual contra una menor en el camping El Durazno durante la noche de Año Nuevo arrojaron como resultado que los jóvenes no tenía alcohol ni drogas en la sangre, como habían declarado.

El informe pericial ya está en manos de la fiscal María Florencia Salas. Sostiene, además, que la adolescente de 14 años no tenía ninguna droga en su sangre.

La negatividad en estos estudios, llama la atención ya que Lucas Pitman, Juan Cruz Villalba, Tomás Jaime, Emanuel Díaz y Roberto Costa aseguraron después de ser detenidos haber tomado alcohol e incluso alguno de ellos, fumado marihuana.

La explicación es que como las extracciones sanguíneas se hicieron 18 horas después de que los imputados fueron detenidos, las probabilidades de un positivo eran relativas. “Si había algo, debería haber sido detectado con algún método de alta sensibilidad”, dijo una fuente al diario La Capital de Mar del Plata.

Durante el primer día del año, un matrimonio denunciara que cinco jóvenes habían abusado de su hija de 14 años.  La menor había sido encontrada semi inconsciente en el interior de una carpa del camping El Durazno de Pinamar.

En un principio negó cualquier situación de abuso, pero luego los estudios médicos certificaron que tenía dos lesiones anales. En cámara Gesell, finalmente, la chica dijo que sí había sido abusada, pero señaló a tres de los integrantes del grupo: Pitman, Jaime y Villalba.

Eso permitió que Díaz y Costa fueran excarcelados, pero quedaron procesados a la espera de los estudios de ADN. Si esos análisis arrojan relación con Díaz y Costa, podrían volver a prisión.

Pitman, Jaime (ambos admitieron contacto sexual con la menor) y Villalba permanecen presos en la Undad N°44 de Batán, pero en la jornada del lunes el juez de garantías, Saúl Errandonea, resolverá si excarcela o si les da arresto domiciliario.

 

Se trata de Aldo Roggio y Carlos Wagner, ambos son del sector de la construcción. Ángelo Calcaterra declarará hoy.

 

El juez federal Claudio Bonadio imputó por segunda vez a los empresarios del sector de la construcción Aldo Roggio y Carlos Wagner acusados de haber formado parte de una asociación ilícita para obtener contratos de obras públicas viales.

Wagner, extitular de la Cámara Argentina de la Construcción y dueño de la firma Esuco, está procesado como miembro de dicha asociación ilícita; mientras que Roggio está procesado por cohecho activo.

Ambos se presentaron en tribunales de Comodoro Py este miércoles para declarar junto a los empresarios Ricardo Scuncia, de Grupo Roggio, y Edgardo Coppola y Mauro Guatti, ambos de Esuco.

En su presentación, Roggio negó los nuevos hechos que se le imputaron y se abstuvo de declarar. Según detalla La Nación, dijo frente al juez y al fiscal de la causa que ya hizo su colaboración con la investigación y no evalúa volver a declarar como arrepentido.

Para hoy están citados a declarar Ángelo Calcaterra (Iecsa), primo del presidente Mauricio Macri; Héctor Sánchez Caballero y Santiago Altieri, también de Iecsa; Juan Carlos de Goycoecha y Mario Maxit, de Isolux, y Juan Carlos Perona, de Helport. El lunes será el turno de la expresidenta Cristina Kirchner.