Gabriel de la Rosa aseguró que solo agarró del brazo al hombre de 68 años que robó chocolates y murió tras recibir una golpiza.

 

El vigilador del supermercado de San Telmo que había sido imputado por la muerte de un jubilado Vicente Luis Ferrer que murió a golpes por robar dos chocolates, un queso y una botella de aceite, fue sobreseído por “homicidio simple”.

Una semana después del incidente, Gabriel de la Rosa habló en televisión y se defendió: “Hice mi trabajo, no soy un asesino”. Contando cómo sucedieron las cosas, el empleado de seguridad explicó: “Lo vi salir con mercadería escondida en el estómago, por la puerta de la gente que no hace compras. Lo intenté detener llamándolo, le pedí que no se retire, pero siguió su marcha. Lo seguí y me preguntó qué quería, que lo deje”.

Posteriormente, De la Rosa lo agarró del brazo y le explicó que no podía permitir que se retirara. En ese momento, llegó el Jefe de Operaciones del supermercado, quien lo retuvo y el vigilado fue a buscar a la Policía. “Volví a la escena cuando el señor ya estaba en el piso. Me sorprendió verlo en el piso, no sabía qué es lo que había pasado. Simplemente yo lo agarré del brazo en la vereda”, detalló.

“Mi trabajo es no permitir que salga mercadería que no fue abonada. Yo simplemente lo retuve para que no se llevara los productos”, volvió a remarcar el joven, quien estaba inscripto como vigilador para la Cooperativa de Trabajo de Seguridad y Vigilancia Dogo Argentino LTDA, por lo que trabajaba en forma tercerizada para el supermercado.

El joven de 27 años estuvo preso desde la noche del hecho hasta este martes y no se arrepiente por sus acciones: “Sinceramente creo que no hice nada malo, cumplí con mi trabajo”.

Por su parte, Ramón Serafín Chávez, el otro empleado que participó del hecho, quedó procesado por “homicidio preterintencional”.

En su declaración ante la Justicia negó haber golpeado a la víctima. Vicente Ferrer de 68 años había robado un aceite de oliva, un queso y dos chocolates.

 

La muerte a golpes de un jubilado que había robado un aceite, un queso y dos chocolates en un hipermercado de San Telmo derivó en la detención de los dos custodios acusados de la muerte del hombre de 68 años.

El abogado de Gabriel Alejandro de la Rosa, el vigilador del supermercado ubicado sobre avenida Brasil al 500, dijo que su cliente reconoció en su declaración ante la Justicia que fue él quien retuvo a Vicente Ferrer cuando advirtió que se iba del comercio sin pagar con algunos productos entre sus ropas. Sin embargo, negó haberlo golpeado. El empleado explicó que retuvo a la víctima retuvo por miedo a perder su trabajo.

Tanto él como el otro acusado, Ramón Chávez, siguen detenidos por el delito de homicidio simple después de que el juez en lo Criminal y Correccional 33, Darío Bonanno, rechazara un pedido de excarcelación presentado por la defensa.

Para el avance de la investigación analizarán las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona y también por la declaración de los testigos. Además, trascendió el testimonio de la empleada de una panadería que vio a Ferrer arrojarle la botella de aceite al custodio cuando lo increpó y, en el sitio fiscales.gob.ar, publicó el de una persona que aseguró haber visto a los imputados zamarrear al jubilado, pero no que le hubieran pegado.

La víctima tenía 68 años, padecía demencia senil y se estaba llevando un par de productos. Los agresores se encuentran detenidos.

 

Un hombre de 68 años fue asesinado a golpes por dos custodios de la cadena de supermercados Coto, en el barrio porteño de San Telmo.

El episodio, según se conoció en las últimas horas, se produjo el viernes último en la sucursal de la cadena de supermercados Coto situada en Brasil 576 y los dos custodios terminaron detenidos, acusados de homicidio.

El hombre fallecido se llamaba Vicente Ferrer, padecía de demencia civil, y en el momento de la violenta agresión procuraba llevarse sin pagar un queso, un aceite y un chocolate.

Aparentemente, Ferrer sufrió un infarto mientras era golpeado por los custodios, quienes, de acuerdo con testigos presenciales, continuaron propinándole puñetazos y patadas en el interior del local y a la salida, a pesar de haber recuperado los productos.

Según Nicolás Ramos, un vecino que es fotógrafo y tomó imágenes de lo ocurrido, los custodios dejaron tirado al hombre en el lugar sin llamar al servicio de emergencia 911, y recién fue asistido por efectivos de la Policía de la Ciudad alertados por el público, quienes enseguida llamaron a una ambulancia.

De acuerdo al testimonio recogido por el diario Página 12, a Ferrer “después de molerlo a patadas, los dos hombres de seguridad lo arrastraron por la vereda y lo dejaron tirado frente a la panadería”.

Según indicó el fotógrafo, que pudo tomar imágenes del momento en el que Ferrer era asistido por policías el hombre parecía ya fallecido. “Cuando yo estuve ahí, el hombre no se movió ni abrió la boca ni los ojos, para mí que ya estaba muerto”, relató y agregó que los policías le pidieron que se retirara del lugar y que no tomara fotos.

El incidente causó la reacción de la gente contra los custodios e inclusive contra la Policía.

 

Así lo convalidó la sala I de la Cámara en lo Contencioso Administrativo y Tributario porteña.

 

La cadena de supermercados Coto fue multada por $100.000 por exhibir en una de las sucursales en esta capital centenares de productos sin precio, confirmaron fuentes judiciales.

Así lo convalidó la sala I de la Cámara en lo Contencioso Administrativo y Tributario porteña al rechazar un “recurso directo” presentado por Coto Cicsa contra la multa dispuesta por la Dirección General de Defensa y Protección al Consumidor por infracción a la ley de exhibición y publicidad de precios.

Durante una inspección realizada en junio de 2017 en la sucursal que la cadena de supermercados tiene en el barrio de Boedo, se constató que 468 productos que se exhibían en vidrieras, góndolas y/o heladeras de libre acceso al público y sin impedimento para su comercialización, carecían de precio de venta.

El tribunal expuso que “la omisión de exhibir el precio de ciertos productos en góndola en las condiciones exigidas por la ley, conlleva cuando menos y de modo indefectible, a un estado de incertidumbre respecto de los términos en los cuales se llevará a cabo la relación de consumo”.

Los camaristas Carlos Balbín, Fabiana Schafrik y Mariana Díaz valoraron la condición de “reincidente” de la empresa, al desestimar los argumentos sobre una sanción desproporcionada.

Los jueces recordaron, en tal sentido, que la multa que se le aplicó a la cadena de supermercados “está más cerca del mínimo que del máximo”, previsto por la ley 22.802 (de Lealtad Comercial) que estable para ese tipo de infracción una escala de $500 a $5.000.000.

 

En medio de la balacera un niño de dos años que pasaba con su madre fue herido en la pierna. Está fuera de peligro


Un presunto conflicto mafioso dejó el saldo de un muerto este miércoles en la puerta de un supermercado del marrio porteño de Balvanera. Un hombre de origen chino fue asesinado en medio de una balacera en la noche del martes en la que también un niño de corta edad que pasaba de forma circunstancial por el lugar resultó herido en una pierna delante de decenas de testigos.

Poco después de las 21 en Alsina al 2.200, según indicaron voceros policiales y vecinos, un hombre encapuchado bajó de una camioneta de color blanca y sin emitir palabra alguna atacó al comerciante con un arma de fuego. Si bien el hombre intentó escapar,  fue alcanzado po varias balas que le impactaron en la espalda y cayó muerto a 40 metros de su comercio.

Un niño de dos años que caminaba junto a su madre por la zona recibió uno de los disparos en la pierna y fue llevado al Hospital Ramos Mejía donde determinaron que sufrió una fractura de fémur en su pierna derecha pero su vida se encuentra fuera de peligro. La tía del niño herido aseguró que «si la bala no le hubiera dado en la piernita, le hubiera dado de lleno» a su madre

Se estima que el ataque se le adjudica a la llamada «mafia china» quien presuntamente protagonizó otro episodio en la Ciudad el domingo pasado cuando un grupo de personas entró a un supermercado del barrio de Villa Urquiza y baleó en las piernas a la cajera, una joven de 25 años también de origen chino.