Además, calculó que el matrimonio Kirchner maneja una fortuna de “u$s10 mil millones”.

 

En una nueva declaración televisiva, Víctor Manzanares dio más detalles que ya había declarado en la Justicia tras ser declarado testigo protegido.

El excontador de la familia Kirchner calculó que la fortuna del matrimonio estaría cercana a los “10.000 millones de dólares” y reconoció que, junto al exsecretario de la familia Daniel Muñoz iba “a una oficina en pleno centro de la ciudad (Río Gallegos), donde había un armario metálico tipo caja fuerte artesanal”.

Manzanares explicó que en esas visitas junto a Muñoz nunca se percató de la existencia de otra bóveda. “Había otra que yo no había visto, que estaba cubierta por un mueble de tipo oficina. No tenía la llave de ese cofre, pero después terminó en mi oficina cubierta con papel, me dejaron un muerto enterrado en el patio”, señaló.

También reconoció que fue “testaferro de Muñoz” por lo que calculó que su fortuna era de “600 millones de dólares, a partir de lo que él tomaba de cada viaje, del dinero que se quedaba. En cinco oportunidades lo llevé desde el aeropuerto hasta la casa de los padres de Néstor, con valijas gigantescas, de las más grandes, llenas de plata”, aseguró sobre el exsecretario, que murió a mediados de 2016.

De los espacios físicos donde se guardaba el dinero especificó que había otros depósitos de plata en Río Gallegos: “Uno de ellos era un galpón, en la construcción de un baño que se había tapiado. Tenía un acceso a través de una sala de máquinas. Muñoz no entraba. Roberto Sosa es quien tenía manejo de ese galpón”.

 

El juez federal Ariel Lijo consideró que bajó el riesgo de fuga. Sin embargo, continuará en prisión por el expediente Los Sauces.

 

A Víctor Manzanares quien había solicitado la excarcelación en la causa de los cuadernos en la que fue aceptado como imputado colaborador ya que había contado su disconformidad con el lugar donde estaba alojado, finalmente le concedieron la solicitud.

Así lo concedió el juez federal Ariel Lijo, aunque el excontador de la familia Kirchner seguirá preso ya que sigue detenido a disposición del Tribunal Oral Federal (TOF) 5 que lo juzgará por la causa Los Sauces, otra de las investigaciones por supuesta corrupción durante los gobiernos kirchneristas.

Además, la decisión se justificó porque se considera que “el riesgo procesal de fuga o entorpecimiento de la investigación de su parte disminuyó, al igual que la pena en expectativa en caso de una sentencia condenatoria”.

El magistrado que subroga por estos días el juzgado a cargo de Claudio Bonadio, agregó que el riesgo que implicaba la libertad de Manzanares bajó porque con el paso de los días “la información aportada vinculada a los sucesos en materia de investigación fue corroborada a través de las pruebas obtenidas”.

 

El excontador de la familia presidencial declaró como arrepentido en la investigación en la que está procesado con prisión preventiva.

 

Tras ser aceptado como imputado colaborador en la causa de los cuadernos de la corrupción, el excontador de la familia Kirchner pidió la excarcelación.

Según informaron fuentes judiciales, el planteo fue hecho en el juzgado federal de Claudio Bonadio, quien está de licencia hasta mediados de mayo y es subrogado por su par Ariel Lijo

En los últimos días, su defensa planteó la disconformidad con el lugar donde fue alojado tras declarar contra otros acusados, y se quejó por el aislamiento al pedir que vuelva a una cárcel común.

Pero ahora se pidió la excarcelación para el contador, quien sigue por el momento detenido bajo tutela del programa de protección para imputados colaboradores del Ministerio de Justicia de la Nación.

El excontador de los Kirchner pidió regresar al penal de Marcos Paz ya que dice estar incómodo en el calabozo donde se encuentra detenido desde hace 87 días.

 

Luego de pasar 87 días de estar en un calabozo de tres metros por seis donde solo posee una cama, el arrepentido Víctor Manzanares, excontador de Néstor y Cristina Kirchner, pedirá su regreso al penal de Marcos Paz.

Según confirmó su abogado Néstor Herrera, tiene planeado presentar la solicitud este lunes e incluye salir del régimen como testigo protegido. “No es extraño el pedido si se conoce el lugar en el que se encuentra detenido ahora. Está en un calabozo, tiene tres metros por seis, en donde solo posee una cama. No dispone ni de una mesa ni una silla. Lleva 87 días en ese lugar”, aseguró Herrera, en TN.

Como la intención es proteger a Manzanares, no se puede revelar exactamente en dónde está alojado. Sin embargo, su defensor contó que se trata de “un calabozo que es una dependencia oficial de la Policía Federal”. Además, precisó que como “no es común y la mayoría de las personas que se encuentran bajo este régimen están en libertad”, el Estado “no cuenta con un lugar para detención bajo este régimen”.

El contador, que a mediados de abril había contado nuevos detalles del modo en que se trasladaban los bolsos con dinero desde El Calafate a Buenos Aires, le pidió a su abogado que gestionara el trámite lo antes posible.

 

Así lo aseguró el abogado del excontador. En las últimas horas había dado detalles del modo en el que transportaban la plata de los sobornos.

 

Tras las polémicas declaraciones de Víctor Manzanares donde habló de los detalles del modo en que se trasladaban los bolsos con dinero desde El Calafate a Buenos Aires, horas más tarde, el abogado del excontador de la familia Kirchner ratificó los dichos de su defendido.

Pero no sólo afirmó esos dichos, sino que además el letrado Roberto Herrera aseguró que Manzanares “tiene más para contar”. “De hecho, el 5 de febrero, cuando hizo la segunda declaración ante el fiscal Carlos Stornelli, decidió ampliar la declaración cuatro veces”, recordó en una entrevista televisiva en TN.

VER: “‘Acá nadie roba nada, es la comisión que se cobra a la patria por hacer las cosas bien’”, confesó Manzanares

Las confirmaciones del letrado coinciden con las que ya había pronunciado Manzanares quien había asegurado tener “un as bajo la manga”. “Manzanares aportó información sobre los lugares donde podría encontrarse la plata. Él sabía dónde estaba el dinero y dio detalles muy precisos del modo en que se fueron transformando esos lugares”, sostuvo.

Por otro lado, Herrera insistió en que su defendido “actuaba como testaferro de Daniel Muñoz” y explicó que fue “el propio Manzanares el que pidió que no buscaran su excarcelación porque se sentía culpable por lo que hizo”. E insistió en que Muñoz fue quien involucro al contador en el traslado de los bolsos

 

El excontador de los Kirchner contó cómo se trasladaban el dinero hasta el Calafate.

 

En medio de las investigaciones por la causa de corrupción, el excontador de la familia Kirchner Víctor Manzanares reveló cómo se trasladaban hacia el Calafate el dinero.

Según reveló en una entrevista televisiva La Cornisa, Manzanares admitió que cometió delitos de corrupción y que sabía que Daniel Muñoz, ex secretario de Néstor Kirchner estaba robando dinero del Estado, al tiempo que contó un diálogo que había mantenido con él. “Empecé a darme cuenta que era como un barril sin fondo. Le pregunté a Daniel: ‘¿Para qué robar tanto si ya tenes el bronce por conducir los destinos de la patria?’ El me respondió: ‘No, no, acá nadie robó nada. Esto es la comisión que se le cobra a la patria por hacer las cosas bien. Una comisión que se le cobraba al pueblo por hacer las cosas bien, por eliminar la deuda externa’”, detalló.

El ex contador sostuvo que se transformó en arrepentido porque se sintió “abandonado, ninguneado y desprotegido” por “la familia Kirchner como por la familia Muñoz” y porque su hijo de 16 años le pidió que diga lo que supiera para que lo dejen salir de la cárcel.

Si bien Manzanares pensó en suicidarse con pastillas ya que “esa decisión tenía más que ver con llevarme los secretos a la tumba y no aceptar una condena en donde no soy culpable”, luego cambió de parecer porque “no tengo por qué guardarme los secretos de otros cuando no tuvieron la gentileza de ayudarme o venirme a visitar aunque sea”.

También reveló que la plata de Muñoz procedía de lo que él retiraba de estas remesas que “llegaban a Río Gallegos, que venían en el Tango 01 y en un avión privado que estacionaba cerca de un hangar”.

Manzanares contó que en alguna oportunidad fue a pedirle ayuda a la ex presidenta Cristina Kirchner y que ella le respondió que era “una mujer jubilada, embargada y vieja” y que tras la muerte de Muñoz la expresidente le comentó: “’Menos mal que se murió Daniel Muñoz´. Pienso que me lo dijo por lo que podía llegar a significar que Daniel revelara sus secretos. Yo creo que se refería más a Néstor. Porque el contacto fundamental de Muñoz era con Néstor más que con Cristina”.

Por último, consideró que para él la ex presidenta “no era parte de estos movimientos”, pero aclaró que ella “no podía ignorarlos”.

La Justicia lo pudo hacer gracias a las declaraciones del contador Víctor Manzanares. Buscan un quinto lugar.

 

A raíz de la confesión del contador Víctor Manzanares, la Justicia pudo identificar cuatro de los “escondites de los tesoros” de los Kirchner en Río Gallegos. Mientras, se busca un quinto lugar y se investiga qué pasó con las llaves que cerraban otras valijas, bolsos o cajas blindadas por las cuales hubo una pelea en el entorno de Néstor Kirchner, tras su muerte en octubre del 2010.

En 2005, Daniel Muñoz exsecretario privado de Néstor le pidió a Manzanares que le guarde “por unos días bolsos y mochilas por razones de seguridad” quien aceptó quedarse con esos 15 y 20 bolsos llenos de dinero y los escondió “en el entretecho de mi casa y los mantuve allí hasta que me los volvió a pedir Daniel”.

Los cuatro “escondites” revelados por Manzanares fueron el entretecho de su casa; una oficina de otro secretario privado, Roberto Sosa, ubicada en la Avenida Kirchner 952; un galpón con domicilio en Maca Taibo 740, y la casa de la madre del expresidente ubicada sobre la calle 25 de Mayo.

Según los cuadernos de Oscar Centeno, el chofer de Roberto Baratta, la plata negra la traía Daniel Muñoz, generalmente en avión, desde la residencia de Olivos o el departamento de los Kirchner de la calle Juncal, donde se hicieron 87 entregas de dinero negro por más de 69 millones de dólares.

Estos escondites no incluyen el depósito que había en la casa de los Kirchner en El Calafate, ni las estancias y otros lugares donde guardó plata Lázaro Báez.