Rosendo Acosta, que había escapado el día que empezaba el juicio, será trasladado a Mar del Plata, donde está imputado por “abuso sexual agravado con acceso carnal”.

 

En Tucumán, detuvieron al pai umbanda que era buscado desde hace casi tres años por la Justicia de Mar del Plata, acusado de violar a dos hijas menores de edad.

Se trata de Rosendo Miguel Acosta de 67 años, quien estaba prófugo desde octubre de 2017, cuando no se presentó en los tribunales marplatenses para el inicio de un juicio en el que se lo imputaba por el delito de “abuso sexual agravado con acceso carnal”.

La detención se produjo pocas horas después de que se diera a conocer públicamente su imagen e identidad para lograr su localización. Fuentes judiciales reconocieron ante Télam que “gracias a la difusión de sus datos y su imagen a través de los medios” Acosta fue reconocido por un vecino de Yonopongo, un paraje del sudeste tucumano a la vera de la ruta 38 y en la comuna de León Rougés, departamento de Monteros.

En las próximas horas, el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Mar del Plata deberá coordinar el traslado del acusado, que será alojado en la Unidad Penal 15 de Batán hasta que se disponga una nueva fecha para el juicio pendiente.

El hombre está acusado de haber violado a dos hijas cuando eran adolescentes, al menos entre diciembre de 2013 y el mismo mes de 2014, y según consta en la requisitoria de elevación a juicio, presentada en diciembre de 2015, las lesiones denunciadas fueron verificadas por profesionales del Hospital Materno Infantil de Mar del Plata y por médicos legistas.

La fiscal indicó que Acosta está acusado de “gravísimos hechos” y que se desconocía su paradero desde el 3 de octubre de 2017, cuando no se presentó en los tribunales para el inicio del juicio por el delito imputado.

El pai umbanda debió ser juzgado a partir del 6 de noviembre de 2016, sin embargo, se reprogramó la fecha ya que el hombre argumentó a través de su defensor que no podía trasladarse por cuestiones de salud desde su lugar de residencia en Termas de Río Hondo, Santiago del Estero. Así, tras su ausencia para el arranque del debate oral, la Justicia ordenó su detención, pero el hombre no fue localizado.

 

La víctima de 17 años denunció que fue abusada sexualmente por un joven de 20 años que trabajaba en el boliche “Pueblo Límite”.

 

Un joven de 20 años que trabajaba como “tarjetero” en el complejo bailable “Pueblo Límite” en Villa Gesell fue detenido acusado de violar a una adolescente de 17 años, informaron fuentes policiales.

De acuerdo a la denuncia realizada por la víctima en la Comisaría de la Mujer en Pinamar, el hecho ocurrió alrededor de las 5 de este domingo, cuando se retiró junto a dos amigas del boliche y fue interceptada por un joven que logró alejarla del grupo y abusó sexualmente de ella. A los pocos minutos, la chica volvió desesperada y en estado de shock les contó a sus compañeras lo que había pasado.

Gracias a los datos aportados por la joven, efectivos de la Sub DDI y de la Comisaría Cuarta de Villa Gesell iniciaron una pesquisa, obtuvieron testimonios y analizaron las cámaras de seguridad de la zona, tras lo cual apresaron como sospechoso a un joven de 20 años que trabaja como “tarjetero” del complejo bailable situado en el acceso a la ciudad.

El acusado, cuya identidad no trascendió, permanece detenido en una dependencia policial y se aguarda que en las próximas horas sea trasladado a la Fiscalía 6 de Villa Gesell, donde será indagado por la fiscal Verónica Zamboni en el marco de la causa por “abuso sexual con acceso carnal”.

Los médicos que evaluaron a la adolescente constataron que presentaba signos compatibles con una violación, indicó una fuente de la investigación. La víctima es oriunda de Pinamar, quien junto a otras dos amigas fue a bailar a Villa Gesell, situada a 25 kilómetros de la localidad en la que vive.

Por su parte, desde el complejo bailable “Pueblo Límite”, ubicado sobre la avenida Buenos Aires 2600, reconocieron que el acusado cumple funciones de “tarjetero” en el lugar, pero informaron mediante un comunicado que el hecho ocurrió fuera del complejo.

 

El periodista fue condenado a 9 años de prisión por violación.

 

Tras tres años de proceso judicial en base a una denuncia de Sofía Otero contra Lucas Carrasco, el Tribunal Oral y Correccional N°9 decidió condenar a 9 años de prisión por violación al periodista. El acusado no quedará detenido hasta que el fallo quede firme.

La joven, de 27 años, lo había denunciado en 2016 después de leer el relato de otra mujer que había sufrido un ataque similar. Esta fue una sentencia bisagra, porque el abuso sexual se dio después de un encuentro consensuado y así lo entendieron el fiscal Ariel Yapur y la jueza Ana Dieta de Herrero. Por eso, la víctima espera que marque un antecedente en la Justicia.

En conferencia de prensa tras el fallo, Otero destacó que lo importante “es lo que se logró hoy, esto pasa más seguido de lo que queremos creer”. “Yo ya no importo acá, esto es para las que vienen”, agregó.

Sofía contó que en febrero de 2013 arregló encontrarse con Carrasco en su casa de Palermo. Ambos habían quedado en que esa cita sería para tener sexo. Sin embargo, la situación consentida se convirtió en una violación ya que el periodista la empujó boca abajo en el colchón y la penetró analmente sin su consentimiento. Más tarde, la obligó a practicarle sexo oral y le colocó cocaína en la boca.

Tres años después, cuando leyó en Facebook la publicación de otra que relató que también había sido víctima del exblogero, decidió denunciarlo. Él, tanto en la previa al juicio como durante, sostuvo su inocencia.

“No soy un violador, la mera cuestión de la palabra me da vergüenza. Pude haber destratado a alguien, ser irrespetuoso, pero de ahí a cometer un delito. No soy una persona violenta, no he recibido en toda mi vida una denuncia por violencia y he convivido con cuatro chicas», argumentó el periodista en la primera audiencia. Su abogado defensor, durante los alegatos, pidió la absolución.

 

La Justicia santafecina dio por probado que el hombre violó y embarazó a una de las víctimas.

 

En la localidad de Casilda, Santa Fe, la Justicia condenó a 25 años de prisión efectiva a un hombre por haber abusado sexualmente de sus cuatro hijos durante dos décadas.

Oscar Pardini fue condenado por el delito de “abuso sexual con acceso carnal y gravemente ultrajante, ambos agravados por el vínculo y por el aprovechamiento de convivencia”. Durante el juicio oral, los fiscales dieron a conocer pruebas de ADN que determinaron que el hombre es el padre de una joven, producto de la violación y embarazo de una de sus hijas.

Si bien durante el proceso varios testigos dieron su testimonio, la prueba más contundente para la sentencia fue el resultado del estudio genético de ADN que demostró que el hombre es el padre de la nena que una de sus hijas dio a luz hace 19 años y a quien reconocía como nieta.

Pardini fue denunciado en julio de 2017 por tres de sus hijos, por lo que los fiscales de la Sede Fiscal de Casilda, Emiliano Ehret y Marianela Luna iniciaron una investigación que los llevó a acusarlo por hechos de abuso sexual en reiteradas oportunidades. En aquel momento, ambos funcionarios judiciales coincidieron en pedir la pena de 33 años de cárcel por eso delitos.

Hasta el momento de su detención, Pardini era un hombre respetado entre sus vecinos y devoto de la Fe católica que fue incluso ministro de la eucaristía y que solía personificar a Jesucristo en las procesiones de Vía Crucis.

 

La denuncia la hizo la mamá de la víctima en San Pedro. El acusado tiene otra causa abierta por el abuso sexual de otra menor.

 

Una joven de 19 años denunció a su pareja y padre de su hija de violar a la beba de 7 meses. El hombre de 29 años, fue detenido.

Tras la denuncia, los médicos que asistieron a la beba en la guardia Hospital Subzonal Doctor Emilio Ruffa y una médica forense, corroboraron el relato de la madre al constatar heridas compatibles con las de un abuso sexual.

En las últimas horas, el acusado fue apresado en una casa construida con chapas y nylon en Lavalle y Rivadavia. En ese momento, descubrieron que era el mismo hombre que en marzo de este mismo año había sido denunciado por la violación de una nena de 6 años.

La joven y su pareja estaban separados desde hace un tiempo, pero seguían viviendo en la misma casa.

La investigación quedó en manos de la fiscal Viviana Marisa Ramos, quien ya imputó al padre de la víctima y lo indagará en las próximas horas por el delito de “abuso sexual agravado”.

Ocurrió en Lomas de Zamora. Las víctimas eran sus ahijadas. El hombre quedó detenido en la comisaría de Fiorito.

 

Una mujer sospechaba que su marido le era infiel y al revisar su celular encontró videos en donde se lo veía abusando a dos nenas de 9 años.

El hecho fue denunciado por las madres de las víctimas en la comisaría de Fiorito, luego de que la misma esposa del acusado le alertó sobre el calvario que vivieron sus hijas desde hace por lo menos un año.

Según consignó el diario Conurbano, la investigación derivó en un allanamiento en la casa del hombre donde secuestraron el teléfono del sujeto con la prueba de los videos, una tablet con material pornográfico infantil y hasta ropa de nenas.

Los abusos habrían sucedido durante el último año tanto en la casa del acusado como en un taller mecánico del barrio. De acuerdo a los primeros datos surgidos las pequeñas eran sus ahijadas, grabó los abusos y además les sacó fotos desnudas.

La causa fue caratulada como abuso sexual con acceso carnal agravado y producción de representaciones de menores de 18 años dedicada a actividades sexuales y quedó a cargo del juez Gabriel Vitale.

 

Una adolescente acusó a un compañero de curso. El acusado quedó procesado, pero en libertad. Ambos jóvenes habían viajado desde la ciudad de Rosario.

 

Una adolescente de 17 años denunció ante la Justicia de Río Negro que fue violada durante el viaje de egresados en Bariloche.

La víctima, acusó a un compañero de curso, de 18, de haber abusado de ella en una habitación del hotel donde se encontraban alojados. El presunto agresor fue demorado y puesto en libertad un día después, aunque se le inició una causa por el delito de abuso sexual y seguirá bajo investigación.

El secretario de Turismo del municipio rionegrino Gastón Burlón confirmó ante el diario La Capital que los menores, cuya identidad se mantiene bajo reserva, eran “compañeros de toda la vida”. Además, el funcionario indicó que la víctima fue acompañada por el coordinador de la empresa de turismo a hacer la denuncia y que ambos recibieron asistencia psicológica hasta que sus familiares llegaron a buscarlos. “La justicia tiene sus tiempos, los chicos ya están en Rosario”, señaló.

Según trascendió, el hecho ocurrió en el hotel Lagos Andinos, un complejo de dos estrellas ubicado en el centro de la ciudad, a dos cuadras del lago Nahuel Huapi y a 50 metros de la principal calle comercial.

 

El papá de la víctima denunció que le pusieron burundanga en la bebida e identificó a los abusadores, pero siguen libres.

 

Una joven de 14 años denunció que fue drogada y violada por un grupo de jóvenes durante una fiesta en José C. Paz que había sido convocada por Facebook.

Los abusadores, de 19, 18 y 16 años, viven a pocos metros de distancia de la casa de la víctima. Los conocía, por eso no desconfió cuando le ofrecieron beber de una “jarra loca”. Sin embargo, habían mezclado el alcohol con burundanga, sustancia conocida también como la droga que anula la voluntad de la víctima.

Los abusadores se quedaron esperando que los síntomas fueran evidentes y en cuanto advirtieron que la chica empezaba a sentirse mal, la llevaron hasta el patio de la vivienda donde se estaba realizando la fiesta y la violaron brutalmente entre los tres, consignó Crónica.

La víctima logró ser rescatada por dos amigas, de 14 y 16 años, que empezaron a pedir ayuda desesperadas cuando descubrieron la dramática escena. Los gritos asustaron a los agresores, que escaparon del lugar dejando a la adolescente tirada en el suelo con los pantalones bajos.

Al día siguiente, el papá de la chica hizo la denuncia en la Comisaría N°1 de José C. Paz. Varios testigos identificaron a los acusados y  hasta ellos mismos confesaron el abuso en una serie de audios de WhatsApp. Sin embargo, los tres jóvenes permanecen en libertad.

“Todos saben quienes son los bestias que le hicieron esto a mi hija, viven a media cuadra de mi casa. Los denuncié y acudí a la justicia. Sin embargo, me patean y no hacen nada”, sostuvo su padre, Leonel Aquino, y aseguró: “Mi hija está muy asustada, es muy chiquita, no aparenta tener 14. Me da mucha bronca que estos tipos estén sueltos. Voy a luchar para que los detengan”.

 

La investigación formal comenzará el próximo viernes, en el caso donde cinco jóvenes están acusados de violar a una adolescente en 2012.

 

Este viernes comenzará la audiencia de apertura formal de investigación de la causa contra conocida como “la manda de Chubut” donde cinco jóvenes están sospechados de violar a una adolescente en Playa Unión en 2012.

El caso salió a la luz a principios de año cuando la víctima denunció en redes sociales la agresión sexual y tuvo una gran repercusión en la provincia ya que se trata de jóvenes de familias de renombre de la zona. Uno de ellos es nieto de un exgobernador, por lo que se alude a los involucrados como “los hijos del poder”.

Al momento del hecho, dos de los acusados eran menores de edad, uno tenía 18 y el resto más de 21 años. En su relato, la joven, que en ese momento tenía 16 años, acusó a Marcelo Q., Leandro D.V., Luciano M., Robertino V. y Tomás S. de haber abusado sexualmente de ella el 7 de septiembre de 2012 en una fiesta privada.

El fiscal de Rawson Fernando Rivarola, pidió la imputación de los cinco por el delito de “abuso sexual gravemente ultrajante”. Además, abrió el expediente seis meses atrás cuando la denuncia se viralizó por redes sociales. Luego, la víctima ratificó sus dichos ante la Justicia. En aquel mensaje que publicó, de forma anónima, contó en detalle lo que vivió.

“Fuimos a pasar la semana de la primavera a Playa Unión, Rawson, con un grupo de siete amigas. Estábamos en una fiesta que era en la casa de Robertino y Francesco V. y a poco tiempo de llegar perdí la conciencia, y es ahí cuando una de mis amigas me encontró en una habitación siendo abusada por un grupo de cuatro varones: Ezequiel Q., Leo D.V., Luciano M. y Robertino V. Joaquín P. era testigo y Tomás S. sostenía la puerta evitando que entre alguien o que yo pueda salir”, comienza el texto.

“Lo que me pasó fue de público conocimiento y fui hostigada por todo mi entorno, al punto de tener que irme con mi mamá a vivir a otra ciudad, como si hubiera sido responsable de la situación. Desde ese momento que estoy con tratamiento psiquiátrico y psicológico. Que se sepa qué tipo de personas son, que durante todos estos años siguieron sus vidas impunemente”, concluyó.