El fiscal del caso había pedido la liberación por falta de pruebas en su contra.


El juez de Garantías Rubén Occhipinti ordenó liberar a»Rodolfito» Acevedo, el chico de 17 años que fuera acusado de asesinar al colectivero de 26 años Leandro Alcaraz.

El pedido de excarcelación fue formulado por el fiscal de Menores Emilio Spatafora ante la falta de pruebas que lo vinculen directamente con el asesinato del chofer.

La polémica suscitada a partir del video en el que Acevedo confesó haber matado por un boleto fue explicado por su abogada Fernanda Herrera: «Sufrió una agresión y estuvo a punto de sufrir un abuso sexual. Él está aterrado, tiene mucho miedo«.

Herrera también representa a Jonathan «El Viejo» Acevedo, hermano mayor del chico liberado, otro de los acusados del crimen de Alcaraz.  «No hay pruebas en contra de Acevedo y vamos a pedir la nulidad de reconomciento porque se viralizó su imagen y está todo viciado», aseguró la abogada.

“Pantriste y El Viejo” negaron haber participado del homicidio de Leandro Alcaraz el domingo pasado, y describieron a dos sospechosos.


Los dos jóvenes detenidos por el crimen del colectivero Leandro Alcaraz (26), asesinado el domingo en Virrey del Pino, declararon durante siete horas ante los investigadores y negaron su vinculación con el homicidio. Además, apuntaron contra dos supuestos vendedores de droga del barrio.

Los detalles de la declaración se conocieron poco después de que trascendiera el video que uno de los dos acusados -identificado como “El Viejo” (18)- grabó desde el calabozo, en el que se adjudicó el crimen.

“Hola, buenas noches Matías, soy Pantriste, el que mató al colectivero… pido perdón por haber matado por un boleto”, confiesa el detenido, entre risas y burlas de otros presos. Por ese episodio fueron desafectados dos policías de la comisaría de Ramos Mejía.

 

Según informó TN, el joven su declaración ante los investigadores dio otra versión.

Aseguró que en el momento del crimen estaba en la puerta de su casa junto a dos amigos. Cerca de las 16.30, explicó, se acercó corriendo el otro sospechoso detenido, de 17 años, quien le contó que habían matado a un chofer de la línea 620 en una parada ubicada frente a la plaza San Pedro.

El joven, que dijo trabajar como ayudante de albañil y no tener antecedentes, contó que vio mucha gente. “¿Qué hizo después?”, le preguntaron. “Volví a la casa de mi madre. A la una de la mañana la Policía me pateó la puerta y me llevó detenido. Estuve detenido entre la una de la mañana y las ocho de la mañana. Luego me fui a mi casa y dormí hasta las cuatro de la tarde”, contestó.

Además, denunció que la Policía le decía que tenía que confesar el crimen. Dijo que le sacaron fotos y que esas imágenes después empezaron a circular.

En el final de su declaración, el sospechoso apuntó contra dos personas del barrio, de uno 30 años, quienes habrían sido identificados por el segundo acusado.

Los dichos del menor, de 17 años, fueron similares. Contó que salió el sábado a la noche y que el domingo durmió hasta las 16.20. “Mi hermano vino y me dijo que en la plaza habían matado a una persona”, relató, según informó TN.

El adolescente que fue a la plaza y que antes de llegar se cruzó a dos personas, una tenía un arma en la mano, y la otra venía tocándose la cintura. Según su relato, el arma que vio era un revólver de color negro.

Cuando le preguntaron si los conocía, respondió: “Sí, los conozco porque antes me vendían droga en el barrio. Uno es uno rubio, de rulos, y el otro es un gordito morocho. Los dos tienen 30 años”.

El adolescente aseguró que al otro día fue a trabajar como pintor y que su patrón le mostró que había fotos en redes sociales donde aparecía él y su presunto cómplice, señalado como los responsables del crimen.

Luego relató que fue a la comisaría con su mamá y que sufrió golpes. A raíz de esa denuncia, la Bonaerense fue apartada de la investigación y se convocó a Gendarmería.

Sobre los acusados a los que señaló, dijo que son paraguayos y que uno “suele gritar sapucai en la puerta de su casa, consume mucho alcohol y hasta tiene la costumbre de tirar tiros al aire”.

FUENTE: Clarin

La Justicia cree haber dado con los autores del homicidio del chofer en Virrey del Pino.


Dos jóvenes de 17 y 18 años fueron detenidos este lunes por la noche en la localidad bonaerense de Virrey del Pino, acusados de ser los autores del crimen del colectivero de la línea 620 tras una discusión por el pago del boleto.

Según Infobae, los presuntos asesinos de Leandro Miguel Alcaraz (25) fueron identificados como Rodolfo Manuel Osorio (17) alias «Rodolfito» y Jonathan Maximiliano Acevedo (18) alias «El Viejo».

En casa de Osorio los investigadores encontraron un revólver, dos teléfonos y una campera Nike azul; en la de Acevedo, tres teléfonos, una campera Adidas negra con vivos naranjas y un par de zapatillas Nike.

Según el único testigo que habló ante la Justicia, el mayor de los hermanos fue el autor de los disparos. El menor estaba allí porque iba a visitar a su novia, que está embarazada, en el hospital de San Justo.

Los investigadores buscan a la mujer que les prestó la tarjeta SUBE a ambos chicos para realizar el viaje. La mujer intentó detener la discusión por la falta de tarjeta SUBE de los jóvenes y ofreció la suya. Por este motivo, la Justicia quiere saber, a través de los datos almacenados por el uso de la tarjeta, quien es la titular de la misma.

 

 

 

La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, sugirió que el asesinato del colectivero podría no ser un caso aislado de inseguridad.

Tras comprobar que no tenía nada que ver en con el crimen del colectivero, liberaron a Leandro Miguel Alcaraz y los dos autores de los disparos que terminaron con su vida, siguen prófugos. En diálogo con el canal TN, el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Cristian Ritondo, no descartó que los asesinos conocieran a la víctima ni una posible interna gremial.

«No tiene que ver con un robo, tiene que ver con un hecho de violencia», sostuvo el ministro provincial y explicó: «Hay altos índices de violencia en la sociedad. Para ellos la vida no vale nada». La víctima recibió dos balazos, en el pecho y en la cabeza, después de haber discutido con dos pasajeros que no tenían la SUBE y querían viajar sin pagar. Todas las líneas de colectivos de zona oeste y varias líneas de distintas partes del país, hacen paro y reclaman medidas de seguridad.

«No descartamos nada», dijo Ritondo. En ese sentido, señaló que «la Justicia debe verificar si se mencionó algo sobre una interna gremial». También se investiga la posibilidad de que las personas que mataron al chofer de la línea 620 conocieran a la víctima.

El funcionario resaltó además que existe una ley según la cual los internos «tendrían que tener una cámara y un botón de alarma». «Esto es una deuda que tienen los dueños de los colectivos», añadió.

Por su lado la ministra Bullrich agregó que “puede haber alguna novedad importante que nos abra la posibilidad de entender otras cosas que pasan en el país. Dentro de pocas horas vamos a saber. Y agregó: “Es importante que entre todas las fuerzas de seguridad estemos todos los días en la calle”.