Desde el gobierno de la provincia ya advirtieron que se les descontará a los docentes los días de paro. Sólo seis provincias empezarán las clases.

Tras el fin de semana largo de carnaval, los gremios docentes inician un paro de 72 horas a partir de este miércoles 6 de marzo, fecha que estaba prevista para el comienzo de las clases en 2019.

La medida de fuerza fue tomada por el gremio mayoritario de CTERA que en conjunto con secretarios generales de cada sindicato, decidieron una huelga general para los días 6 y 7 de marzo, además de sumarse al paro internacional por el Día de la Mujer el viernes 8.

El paro se lanzó luego de que las negociaciones con los funcionarios fracasaran, al no poder lograr una oferta salarial que incluyera la pérdida del poder adquisitivo de 2018. La huelga incluirá una movilización a Plaza de Mayo junto a empleados judiciales, médicos y estatales bonaerenses. Desde el Gobierno de María Eugenia Vidal anunciaron que les descontarán los días a los docentes que se plieguen al paro.

De esta manera, sólo seis provincias empezarán las clases, además de la Ciudad de Buenos Aires: Neuquén, Misiones, Mendoza, Chubut, Tucumán y Santiago del Estero.

 

Luego del fallo de la Justicia, el gobierno bonaerense ratificó que descontará los días de paro a los docentes que adhieran. La medida de fuerza es en repudio a la séptima oferta salarial.

A mes y medio de comenzadas las clases, rige este miércoles un cuarto paro docente en la provincia de Buenos Aires en rechazo a la séptima oferta salarial por parte de la administración de María Eugenia Vidal. El Frente de Unidad Docente (FUD) convocó, además, una movilización a partir de las 10:30 a la Casa de la Provincia. 

Tras el rechazo a la medida cautelar por parte de la Justicia que presentó la unidad de los gremios en marzo pasado, este y los anteriores ceses de actividades podrán ser descontados del sueldo de los maestros, medida que el gobierno bonaerense ratificó.

La última propuesta del gobierno se diferenció de las anteriores ya que en vez de plantear un 15% sin cláusula gatillo, se impulsó un 10% semestral en tres cuotas (5% retroactivo a enero, 3% más en abril y 2% en junio) y un nuevo llamado a paritarias en julio. También se ofertó el premio al presentismo que sumaría hasta 3000 pesos por maestro.

Los gremios no aceptaron los términos y calificaron de “inferior” la nueva oferta. De todos modos, por la extensión en las negociaciones Vidal decidió pagar adelantos a cuenta: uno se pagó a comienzos de abril del 5 por ciento y el viernes dijeron que liquidarían otro 3%.

Sin embargo, los maestros no vieron con buenos ojos esta medida. La secretaria general de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), Mirta Petrocini, consideró que “el adelanto que decretó el Gobierno en la última paritaria, implica algo más de $540 para cada docente” y calificó a la cifra como “inaceptable en el contexto de incrementos continuos” en el que se vive.

Este martes, el Tribunal de Trabajo Nº 4 rechazó la cautelar que presentó SUTEBA y FEB en marzo. Los dos gremios principales buscaban frenar el descuento en los haberes por los días de paro con el argumento de que se estaban realizando “quitas indiscriminadas”, pero no se les dio lugar al reclamo.

Existen para hoy dudas respecto al impacto de este fallo y cómo repercutirá en la cantidad de adeptos al paro. “Con el fallo que difundieron intentan amedrentar e intimidar a los maestros para que no acaten los paros”, enfatizaron en una de las entidades de docentes estatales.

El gobierno porteño agregó al 12 % de la paritaria, una actualización sobre el fondo de incentivo. Los sindicatos desestimaron la propuesta y analizan realizar más paros.

 Una vez culminado el paro de 48 horas que convocó CTERA, el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires volvió a entablar una negociación con los gremios docentes. Pero la respuesta fue la misma: un NO rotundo.

No sólo rechazaron la nueva oferta salarial, sino que los sindicalistas advirtieron que podrían haber más medidas de fuerza para la semana que viene. La administración que dirige Horacio Rodríguez Larreta propuso un incremento del 12% en dos tramos (un 8% en marzo y 4% en agosto) y una actualización del fondo incentivo docente, que se congeló a nivel nacional. Esto implicaría una diferencia, según los gremios, de $144.

Además, en las reuniones anteriores incluyeron una cláusula de revisión en septiembre para comparar el aumento con la inflación y un plus de hasta $4.000 para los docentes que acreditaran cursos de capacitación en la escuela de maestros.

Con pocas señales de ceder, los gremios esperan una oferta cercana al 24% e insisten con la implementación de la claúsula gatillo. “La cláusula es clave porque se actualiza automáticamente y es solo si perdés. En caso de que la inflación coma poder adquisitivo, se actualiza. Con eso conseguís no perder. Es lo mínimo que pueden ofrecer”, dijo a Infobae Eduardo López, secretario general de UTE, el gremio mayoritario en Capital.

Mañana otra vez se sentirá el paro en Capital como en el resto del país. CTERA y otros sindicatos jurisdiccionales se plegarán al paro internacional por el día de la mujer.

Desde el Ministerio de Educación exigieron a las administraciones provinciales que sigan el camino de la provincia de Buenos Aires.

El ministro de Educación, Alejandro Finocchiaro, les pidió este martes a las gobernaciones que descuenten los días de paro a los docentes en medio de extendidos conflictos salariales a lo largo del país.

“Creo que en todas las jurisdicciones van a descontar los días de paro porque es lo que corresponde”, sentenció el ministro luego de una reunión de Gabinete en Casa Rosada.

Este martes se cumple el segundo día de paro en 17 de las 24 jurisdicciones. En su rol anterior, como ministro de Educación bonaerense, Finocchiaro descontó el día de paro.

El funcionario sostuvo que le parece “obsceno” que los sindicalistas celebren el acatamiento a una medida “que impacta en la educación de millones de chicos y de chicas”.

En solo siete provincias está garantizado el comienzo del ciclo lectivo. Desde el Gobierno se analizan las medidas de fuerza y se espera que el impacto sea leve.

El paro nacional de Ctera, es por 48 horas, afecta a 5,5 millones de alumnos y se produce en casi todas las provincias, excepto siete distritos que tienen garantizado el inicio del ciclo lectivo. El gobierno bonaerense espera que la incidencia de la huelga sea baja, ya que apuestan al plus por presentismo de los docentes que no faltaron en el 2017 y el ofrecido para este año, para motivar a los maestros a tener «asistencia perfecta».

La medida de fuerza se dispuso la semana pasada e incluye una marcha al Congreso para protestar contra el cierre de la paritaria nacional dispuesta por el Gobierno y el «techo» de 15% que impulsa la Casa Rosada en su meta para alcanzar el índice de inflación previsto para este año, sumado a las cuestiones políticas. En las únicas provincias donde habrá clases será en Salta, Tucumán, San Luis, San Juan, Santiago del Estero, Misiones y Corrientes.

Vidal había ofrecido una suba de 15% en tres cuotas con un adicional por presentismo de hasta $ 6.000 anuales. Además de una «cláusula revisión» a partir de noviembre. Pero el Frente Gremial, integrado por SUTEBA, FEB, UDA, AMET y UDOCBA rechazó la oferta.

Las provincias que aseguraron el normal comienzo de clases cerraron en su mayoría paritarias por arriba del 15%, con excepción de San Luis, que le dará 40% de aumento a los docentes. Así quedaron los acuerdos salariales: Salta (15%), Misiones (15,5%), San Juan (17%), Corrientes (17%), Tucumán (17,5%), Santiago del Estero (20%) y San Luis (40%).

Así lo informó el ministro de Trabajo, Marcelo Villegas. Los gremios docentes no aceptaron la propuesta del gobierno de Vidal y también desestimaron un ofrecimiento retroactivo para evitar el paro de actividades.

Ante la confirmación del paro del lunes y martes en la Provincia y la ciudad de Buenos Aires, el gobierno bonaerense anunció que les descontará los días no trabajados a los docentes que se adhieran a la huelga y no se presenten a trabajar en dichas jornadas. El ministro de Trabajo, Marcelo Villegas, lo anticipó: “Si no hay contraprestación, habrá descuento; es algo que se discutió el año pasado y ya fue avalado por los jueces”.

Este viernes, la Provincia hizo un último esfuerzo para evitar el paro de 48 horas prometiendo pagar un aumento de 5% retroactivo a enero (a cuenta de un futuro acuerdo paritario). De todos modos, la propuesta fue rechazada y el conflicto continúa.

“Nuestro objetivo fue y sigue siendo empezar las clases normalmente el próximo lunes. De alguna manera tenemos que salir de esta lógica perversa que nos tiene sometidos hace 20 años. Solo dos veces comenzaron las clases a tiempo“, señaló también Hernán Lacunza, ministro de economía bonaerense.

El funcionario detalló las ofertas que le llevaron a los sindicatos. En los tres encuentros plantearon un incremento del 15%, “acorde a la inflación”. Luego agregaron un plus de hasta $6.000 por presentismo y, por último, incluyeron una cláusula de revisión para octubre. Además, esta mañana depositaron los $4.500 a los 50 mil maestros que no faltaron el año pasado.

Villegas agregó: “Lo dijimos desde un primer día. La falta de un acuerdo total no puede impedir que los chicos arranquen las clases. Vamos a trabajar en estos últimos días. Dejamos el canal abierto e invitamos al diálogo”.

El lunes y martes los docentes de capital ya dispusieron un paro general. Ahora el sindicalismo provincial se acopla a la medida. No se podrá dar inicio al ciclo lectivo 2018. Se estima que el paro se hará nacional en las próximas horas.

Las clases en la Provincia no comenzarán el lunes: Suteba, el gremio que conduce Roberto Baradel, resolvió por amplia mayoría un paro de 48 horas para el lunes y martes de la semana próxima. Además, llevará el reclamo de un paro nacional al congreso de Ctera, medida que podrían concretarse en las próximas horas.

El gremio mayoritario de maestros bonaerenses continuó con la decisión de la Unión de Docentes de la provincia de Buenos Aires (Udocba) que ya había anunciado la misma medida de fuerza en respuesta a la última propuesta salarial de la administración bonaerense de un 15 por ciento de aumento en tres cuotas. Los maestros reclaman que la recomposición salarial sea superadora y que incluya la cláusula gatillo.

Tras el discurso de la gobernadora María Eugenia Vidal en la Asamblea Legislativa, el secretario general de Suteba, Roberto Baradel, consideró el sus palabras como “un desprecio a los docentes”, por lo que la medida de fuerza era de prever.

El secretario de Udocba, Miguel Díaz, previó la adhesión de los demás gremios docentes de la provincia al considerar que “hay un hartazgo muy grande en los docentes y no hay una respuesta de parte del gobierno” porque este “no quiere hablar de cláusula gatillo, ni blanquear los salarios”. “Sólo presentó ayer una propuesta igual a la anterior“, deslizó.

En tanto, la conducción de la lista opositora a Baradel, la multicolor de Suteba, ya había anunciado la retención de actividades para el lunes y martes al tiempo que le exigió a la dirigencia gremial que adopte la misma postura. Sin embargo, AMET (técnicos) se manifestó en contra del paro y en la misma línea lo hizo UDA, que rompió con el Frente de Unidad Docente por diferencias en las conducciones “personalistas” de Baradel y Mirta Petrocini, titular de FEB.

Según publicó Infobae, se espera también que en las próximas horas el FEB y el SADOP (privados) se sumen o no al no inicio de clases.

La nueva oferta del gobierno de María Eugenia Vidal agregó una cláusula de revisión con el objetivo de monitorear la inflación en octubre próximo y mantuvo su oferta inicial de un 15 por ciento a percibir en enero, mayo y septiembre próximos al tiempo que también sostuvo el premio al presentismo con un monto que podría sumar hasta 6000 pesos en tramos bimestrales.

El ministro de Economía provincial, Hernán Lacunza, aseguró, en este sentido, que con esta propuesta el salario promedio pasa de $24.659 a $28.358 pesos y el salario de un maestro ingresante (sólo lo cobran el 1% de los docentes) pasa de $12.500 a $14.375″.

El gremio docente más importante de la Ciudad amenaza con parar en caso de que en la reunión de este jueves con la administración porteña no se oferte más del 12% ofertado anteriormente.

Por el rechazo al aumento salarial de 12 por ciento sin cláusula gatillo que ofreció el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta, la Union de Trabajadores de la Educación (UTE) convocó a un paro docente para el 5 y 6 de marzo y jornadas de protesta desde este jueves, cuando empiecen las clases en la Ciudad de Buenos Aires.

Representantes del principal gremio docente porteño participarán mañana de una reunión clave con funcionarios del Ministerio de Educación, buscarán allí que la nueva propuesta sea superadora y se asemeje al 24% que ellos reclaman. Si no les conforma, llamarán a un paro para los días previstos y realizarán una protesta para exigir paritarias libres.

Desde UTE, el secretario general quien es a la vez secretario gremial de Ctera, Eduardo López, consideró que el porcentaje planteado por la administración de Larreta no llega a la inflación estimada para este año ya que “el IPC proyectó una inflación del 24%, hasta el ABL aumentó más de un 20%”.

El aumento que ofertó el gobierno se trata de un aumento en tres cuotas repartido un 6% en marzo, un 3% en agosto y un último 3% en octubre; al tiempo que se propuso entregar una suma de hasta 4000 pesos por año a quien realice capacitaciones de la escuela de maestros.

De los 17 gremios docentes que existen en Capital, UTE y Ademys son los dos que tienen mayor peso, y si bien no todos lograron unificar el reclamo, todos coinciden en el pedido de la cláusula gatillo o de revisión para así amortiguar el impacto de una inflación que se ubique por encima del aumento otorgado. Los gremios y las organizaciones se concentrarán mañana a la 14 en la intersección de la calle Tacuarí y Avenida de Mayo, y de allí se movilizarán hasta el Cabildo

Por su parte, Ademys tantea un “plan de lucha” que incluye el no inicio de las clases este jueves en CABA mientras que UTE aseveró que se sumará a la protesta de mañana, convocada por un sector minoritario de la CGT y por la CTA de los Trabajadores en reclamo de “paritarias sin techo”, vacantes para los alumnos en las escuelas de la ciudad y en contra de los despidos en el Estado porteño.