La inesperada decisión fue impulsada por un sector de la central obrera. La mesa chica se juntará en estos días con Alberto Fernández y Miguel Ángel Pichetto.

 

Históricamente la CGT apoyó al PJ pero la situación actual indica que la central de gremios podría no respaldar a ningún candidato con vista a las elecciones presidenciales. Aunque todavía no hay una definición ya que un grupo de gremios impulsan la “neutralidad” y otros le dieron su apoyo explícito al kirchnerismo, encabezados por Camioneros, liderados por Hugo Moyano.

Mañana la mesa chica del organismo almorzará con Alberto Fernández, que ya se había reunido con Moyano, Sergio Palazzo (Bancarios) y la CTA de Hugo Yasky. El encuentro no será en la confederación de gremios sino en la sede de UPCN.

También hay previstas reuniones en los próximos días con el precandidato a vicepresidente de Juntos por el Cambio Miguel Ángel Pichetto y con el aspirante al Ejecutivo de Compromiso Federal Roberto Lavagna. Hasta el momento no está definido qué sindicalistas participarán de estos encuentros.

“Lo importante es la diversidad, vamos a hablar con todos”, dijo un dirigente del grupo que busca que la CGT sea prescindente en la pelea presidencial

Descuentan que Daer solo se mostrará con Alberto Fernández, al que respalda públicamente. De hecho, el jefe del gremio de Sanidad quería recibir al precandidato K en la sede la CGT pero finalmente se hará en UPCN.

Según consigna Clarín, en la vereda de enfrente se ubican los «neutrales», que tienen como referentes a José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Andrés Rodríguez (UPCN), Gerardo Martínez (UOCRA), Sergio Sasia (Unión Ferroviaria), Guillermo Moser (Luz y Fuerza), Armando Cavalieri (Comercio) y Roberto Fernández (UTA).

 

La presentó un integrante de Unite, el nuevo partido que consiguió el economista para Frente Despertar. Argumenta que ya había presentado su postulación por ese sello y lo corrieron.

José Luis Espert vuelve a sufrir un duro revés en su afán de lograr competir en las próximas PASO del 11 de agosto. Su candidatura presidencial fue impugnada ante la Justicia por un partidario de Unite, el sello que había conseguido para ir a elecciones.

El documento fue presentado por Gabriel Molina, un ignoto militante de ese espacio que pone en duda otra vez la postulación del economista. En el escrito asegura que ya había presentado su candidatura presidencial por Unite ante la Junta Electoral Partidaria y denuncia que se la dieron de baja y fue reemplazada por la de Espert que lleva como compañero de fórmula al periodista Luis Rosales.

Además, el dirigente afirma que -según rumores- la decisión de apartarlo se habría producido por “un ofrecimiento monetario a la Junta Promotora de ese partido”. Sostiene que le “impidió la competencia” a pesar de haber presentado la documentación y listas para ir hacia adelante. Ahora será la Justicia la que se expida a favor o en contra de la impugnación.

El camino de Espert en la contienda electoral ya había tenido un traspié luego de que el Gobierno le arrebatara el sello partidario Unir de Alberto Assef. El encargado de arrancarle el partido fue Miguel Ángel Pichetto que logró convencer al dirigente para que se sumara a Juntos por El Cambio y abandonara al economista. Assef, de larga tradición como prestador de sellos partidarios y vinculado al nacionalismo duro, aceptó la propuesta y logró que lo sumaran en la nómina de candidatos a diputado de Juntos por el Cambio por la provincia de Buenos Aires. Consiguió ir en el lugar 11, un puesto entrable.

Espert recurrió a Unite, un partido que suele ser alquilado por candidatos que necesitan ir a elecciones pero que no tienen todos los requisitos. El apoderado de Unite es José Bonacci, vinculado a Alejandro Biondini del partido filo nazi Bandera Vecinal. Bonacci ya le había prestado su sello a Amalia Granata para presentarse como candidata a legisladora por Santa Fe.